Locos por el cannabis

Patricia Alonso ESTAMBUL / LA VOZ

MERCADOS

BENJAMIN HERNANDEZ

Tras años persiguiendo las plantaciones, el Gobierno turco ha decidido retomar su cultivo. El país espera facturar 90.000 millones de euros en el 2030 con esta nueva industria

10 feb 2019 . Actualizado a las 09:34 h.

En el 2030, Turquía podría facturar cerca de 90.000 millones de euros anuales gracias a la recuperada producción de cannabis. Estos son los cálculos que maneja el Centro de Estudios Estratégicos de Eurasia (ASAM). Durante décadas, el Gobierno turco se vanagloriaba de quemar las plantaciones de cannabis en su guerra contra el PKK. Ahora, los islamistas del AKP, el partido del presidente Recep Tayyip Erdogan, aplauden su decisión de retomar el cultivo de la planta. La noticia ha cogido a muchos por sorpresa, dada la fuerte política antidrogas de Ankara.

Lo cierto es que desde el 2016 es legal plantar marihuana en 19 ciudades turcas con permiso del Gobierno, pero hasta hace unas semanas la producción de cannabis no se había planteado como una opción lucrativa para el país. A principios de enero, Erdogan anunció su intención de potenciar la producción y al día siguiente el Ministerio de Agricultura dio los pasos necesarios para generalizar el uso de este producto en varias industrias, incluida la industria textil, farmacéutica y del papel, entre otras.

La fibra de la planta es muy fuerte comparada con otras como el algodón o el lino, lo que la hace perfecta para la producción de cuerdas. También para la impresión de billetes, para lo que se precisa celulosa sintética duradera. Según destacó un miembro de ASAM en declaraciones a la agencia Anadolu, «el cannabis tiene 85 tipos de celulosa y puede reciclarse hasta ocho veces». Las fibras más finas se utilizan habitualmente en la industria textil, especialmente en la producción de ropa de verano, y el aceite de cannabis es común encontrarlo en barnices, pintura e incluso algunos cosméticos. También puede utilizarse en la fabricación de materiales de aislamiento, poliéster e incluso plásticos. De hecho, durante su comparecencia, el presidente recordó cómo su madre solía tejer sus propias bolsas para ir a la compra con este material. Reutilizables, ecológicas y hechas de cannabis.