Las nuevas rutas marítimas

Fernando González Laxe
Fernando González Laxe CATEDRÁTICO DE ECONOMÍA APLICADA DE LA UDC

MERCADOS

M.MORALEJO

09 sep 2018 . Actualizado a las 05:08 h.

El transporte marítimo tiene por objeto trasladar una mercancía de un sitio a otro, reportando al operador unos beneficios económicos aceptables. En la actualidad, el transporte marítimo mundial agrupa a más de 150 pabellones, engloba a cerca de 500.000 marinos, representa el 90 % de los intercambios de mercancías en volumen y se ha triplicado en los últimos treinta años. Las causas de tales cambios se deben a su bajo coste, a su rapidez y a su seguridad, cuestiones que permiten garantizar la interconexión entre centros de extracción de materias primas y producción de bienes con los centros de reexpedición y de consumo.

Los volúmenes y la tipología de las mercancías marítimas fueron aumentando, a la vez que los barcos incrementaban su autonomía y tamaño. Los puertos de origen y destino se fueron acomodando a las nuevas necesidades; y comenzaban a responder a los desafíos que les marcaban las empresas. A partir de dicho momento, se establecen las líneas regulares entre algunas ciudades-puerto, con sus frecuencias y escalas predeterminadas. Más tarde, dichos transportes evolucionan; y, con objeto de servir a más espacios económicos y ahorrar costes de distribución, se adopta en el transporte la fórmula del pendulum; esto es, que la regularidad y el sentido del transporte se asemeje a un péndulo, tráficos de ida/vuelta. Y, desde hace pocos años, las líneas marítimas se integran en el concepto de round the world, por el que el transporte marítimo une varios puertos del mundo, en ambas direcciones, a través de la consolidación de una línea ecuatorial que une a una parte del mundo entre sí, dejando marginada o fuera de su radio de influencia a otra porción del planeta.

Los flujos marítimos enlazan 4 conjuntos económicos principales que, a su vez, dan forma a una regionalización portuaria mundial. Por un lado, está EE. UU., importador de bienes de consumo y exportador de materias primas (agrícolas, carbón y petróleos refinados), con un puerto pivote en Nueva York y otro en Los Angeles-Long Beach. En segundo término, situamos al Extremo Oriente, lugar de fabricación y de consumo y con notables plazas financieras como Hong Kong, Shangái, Singapur y Tokyo. Aquí se concentra el shippping y el refinado. En el tercer grupo resaltamos el Oriente Próximo y Medio. Dispone del control de los flujos energéticos y cuenta con plazas financieras emergentes (Catar y Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo), lo que lo convierte en el nuevo actor portuario y marítimo. Por último, Europa, como lugar de consumo y producción, distribuida en sus 4 fachadas, Báltico, mar del Norte (que concentra cerca del 75 % de los tráficos), Atlántico y Mediterráneo.