Propietarios de viviendas de la zona rural se exponen a nuevos pagos tras habérseles ya aplicado subidas
16 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Como otros municipios, Vilalba está afectado por las regularizaciones catastrales, que suponen un aumento de lo que se paga en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza rústica y urbana. En este municipio se ha registrado una bajada del tipo impositivo; pero ha aumentado el valor de las propiedades, y los dueños de inmuebles de la zona rural están expuestos a tener que afrontar nuevos pagos tras haber soportado ya un incremento de lo abonado.
INCREMENTO
Subida de los valores. En Vilalba se aplicó un incremento del 1,10% sobre el valor de las propiedades, autorizado por el Gobierno a los concellos que lo solicitaron; el aumento fue del 1,10%. También se aplicó un descenso del tipo impositivo, que bajó del 0,5% al 0,4% en los bienes de naturaleza urbana. Pero el incremento de los valores hace que por algunas propiedades se pague más pese a ese descenso del tipo impositivo.
CONSECUENCIAS
Más cantidad para pagar. Un garaje del casco urbano con un valor catastral de 3.493 euros pagaba en el 2013 20,95 euros por el IBI, cuyo tipo impositivo era entonces del 0,6%. En el 2014, con el aumento autorizado por el Gobierno, su valor catastral era de 4.226 euros, pero pagaba menos (19,21 euros) por el descenso de la base imponible, y en el 2015, pese al descenso de la base imponible, pagaba más (21,13 euros) por el incremento del valor catastral. Una finca del casco urbano valorada en 20.000 euros pagaba en el 2013 120 euros (0,6% de base imponible); en el 2014, valorada en 22.000 euros tras el mencionado incremento, pagaba 110 euros (0,5% de base imponible); en el 2015, valorada en 24.420 euros, pagaba 122 euros (0,5% de base).
OTRO PAGO
Tasa de 60 euros. En Vilalba se aplica una tasa de 60 euros en construcciones de la zona rural y de la urbana en las que se percibe que se ha efectuado una alteración exterior. La decisión no es del Concello sino del Gobierno central. Por otro lado, en viviendas de la zona rural se ha registrado un aumento de la cantidad que se paga por IBI: en alguna, de 50 euros se ha pasado a 150.
INCERTIDUMBRE
Posibilidad de más pagos. Esas viviendas se regularizaron antes del 2013, aunque hasta ese momento no se notificó el incremento. Por otro lado, surge la duda de si se cobrará a los dueños el incremento del 2013, del 2014 y del 2015 por estimarse que esa medida no ha prescrito aún. No podría cobrarse por años anteriores, pues la Ley General Tributaria impide cobrar más allá de cuatro años atrás, según fuentes consultadas ayer. La decisión de tener que pagar también los incrementos de esos tres años supondría un desembolso de 150 euros para un propietario: abonaría 100 por año (300 en total), pero se le devolverían 150 por los 50 ya pagados en cada ejercicio.
EXPECTATIVA
Bonificaciones sin concretar. El gobierno local ha anunciado más de una vez su intención de aplicar bonificaciones en el IBI, aunque no ha dado pasos concretos. Pero la medida, de concretarse, no se aplicaría con efectos retroactivos porque la legislación, según fuentes consultadas, lo impide.
CONSECUENCIA
Repercusiones en otros ámbitos. El incremento de los valores catastrales afecta también al IRPF. También tiene repercusión en operaciones de compraventa o en transmisiones testamentarias.