La sede del PP

JOSÉ DÍAZ VALCÁRCEL

SARRIA

LA TRIBUNA | O |

15 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

DESPUÉS DE las noticias de la prensa, en las que hacia mención a que se habían cambiado las cerraduras de la sede del PP de Sarria, prohibiendo la entrada a los jóvenes de Nuevas Generaciones, no dejo de estar cada día más perplejo. Mi instinto empresarial, que me hace luchar cada día por la integración de jóvenes a mi proceso productivo. Me hace creer firmemente en la juventud. Los jóvenes de hoy serán los mayores de mañana, y que duda cabe que la formación que hoy reciban de nosotros, será sin duda la respuesta que ellos den. Si es de rabia y prepotencia ellos serán rebeldes, si se les trata con humildad también podrán ser humildes. Tengo la satisfacción  de que las empresas que dirijo cuentan con una plantilla muy joven. A los jóvenes les falta madurez, pero la suplen con su fortaleza. Si los sabemos llevar trabajan duramente y casi siempre nos enseñan cosas interesantes que a los mayores nos pasan desapercibidas. Está claro que una candidatura para cualquier campaña electoral en estos momentos no pasa por que sea de Nuevas Generaciones, no creo que a nadie se le pase por la cabeza, pero sí creo que se pueden integrar algunos a los que hay que ir formando para que en su día nos sustituyan, que seguro lo harán perfectamente. Tienen bastante más formación  de la que nos imaginamos, y es cierto que son utilizados por ciertos políticos cuando a estos les conviene lo que tampoco parece de recibo.. Desconozco quién pudo tomar tal decisión hasta el extremo de prohibir la entrada a la sede del PP a los jóvenes y afiliados que serán nuestro futuro. La sede no se hizo sólo con el dinero de una determinada persona ni del partido, tengo que decir que por este camino no se va a ningún sitio y quiero recordarles que  tanto algunos de ustedes como yo gozamos de muchas menos simpatías de las que nos imaginamos en este pueblo, cada cual nos las hemos ganado a nuestra manera y con la forma de actuar de cada uno. La diferencia entre unos y otros es que yo conozco esa situación y no preciso los votos para estar en el sitio que ocupo y alguno de ustedes sí los necesita y parece no ver la realidad que les rodea, a pesar de que ya le han dicho las urnas lo que tenían que decirle en más de una ocasión. Me pregunto si los directivos del PP provincial están enterados de la situación que se vive en Sarria, yo creo que no. Tal vez la viga sobre su ojo les impida ver la astilla en el ajeno, o a lo mejor es que prefieren que Sarria siga en esa línea. Puedo hablar en estos términos dado que no aspiro a ningún puesto en ninguna candidatura, pero me gustaría que Sarria saliera del letargo en que esta sumida. Hago lo que puedo, y me gustaría se acabara con la crispación existente, y se hiciese algo positivo, que no se ve nada en ese sentido desde hace mucho tiempo. Por favor tratemos de unir y no de separar, ya no somos muchos. Lamento que esta nota pueda sentar mal en algunos círculos, pero la situación que nos tocó vivir en los últimos años en Sarria es preocupante. Si miramos hacia el futuro de nuestros hijos, cuántos años hace que no se repara una acera, ni se hace nada de nada en y por el pueblo de Sarria. Todos venden lo invendible por lo que al final todo queda en propuestas, distanciándonos de cualquier otro pueblo por pequeño que sea, y desgraciadamente no se vislumbra nada mejor. Es cierto que Fernando Carlos hizo, según parece con su dinero, que se reparase la carretera de Becerreá, por lo que los sarrianos le estamos  eternamente agradecidos, olvidando por su parte que esta obra estaba incluida en el Plan de Estradas de Galicia promovido por el señor Cuiña, ya en los años 90 y digo yo los programas algún día se ejecutarán. Qué futuro se puede esperar en Sarria si no hacemos nada para crear riqueza y bienestar y si a mayores hay que marginar a los jóvenes que son los que nos pueden ayudas a trabajar, aportando ideas e iniciativas si es que los sabemos orientar, hagamos un esfuerzo por unir fuerzas, trabajando en positivo en bien de Sarria, todos saldremos ganando.