LA TRIBUNA | O |
25 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA SITUACIÓN política de Sarria sigue sin arreglarse y ahora que llegan las elecciones autonómicas seguro que los enfrentamientos se recrudecerán todavía más. La campaña se presenta calentita y los integrantes del equipo de gobierno -a priori independientes- van a estar en el punto de mira de unos y otros. La actitud que va a ser seguida con más detalle será la del alcalde. Los antecedentes son que en las nacionales se mantuvo neutral mientras que en las europeas ya no tuvo reparo en asistir a uno de los mítines centrales del PP. Las dos actitudes son a la vez lógicas y criticables. Por un lado tiene una base sólida el hecho de que preste su apoyo a sus socios colaboradores de gobierno y se oponga a los que le hacen objeto de una durísima oposición. Por otro lado siempre mantuvo que iba a seguir siendo independiente. García vuelve por tanto a encontrarse en una encrucijada y sólo él sabe ya el camino que va a escoger. Lo triste para él es que sea cual sea su decisión recibirá fuertes críticas.