DESDE LA GRADA | O |
03 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.NO RUEDAN bien las cosas en la S.D. Sarriana. Es algo que se palpa, se nota y además está en la comidilla de las conversaciones de los bares. Porque ciertamente los únicos que aquí no tienen que rendir cuentas son los fieles aficionados que en mayor o menor medida acuden al estadio. De hecho, la sabiduría futbolística popular aseveraba en el espectacular comienzo que «no tenemos equipo para ir donde vamos». Como ahora afirma que «algo pasa, pues no somos tan malos». Pero lo que está claro es que de no cambiar el rumbo, nos vamos a Primera Regional. El caso es que el bueno de Charly se enfrenta a su primer gran problema en su nueva faceta como entrenador. Y para solventar el tema el joven técnico tendrá que sin duda recurrir a la experiencia e imparcialidad de cualificados compañeros y al diálogo franco y de cara con su plantilla. Ésta, a su vez, debe poner una buena dosis de comprensión y compromiso para sacar el barco adelante. Porque en todo pleito hay dos partes enfrentadas en defensa de sus creencias. Y lo que sí puedo asegurar es que en buena parte de los contenciosos, perdiendo se gana. Y ganará un club señero donde los haya, una afición y un pueblo que en los buenos y malos momentos, cuando se le solicitó ayuda nunca la escatimó. Y unos y otros hacen su trabajo por devoción y no obligados. Por lo que, dense las manos y viajen unidos.