La mayor parte de los asistentes destaca la alta calidad de los objetos y la profesionalidad del sector
08 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.ROCÍO NÚÑEZ SARRIA Cansados pero muy satisfechos. Éste era el primer balance que realizaban ayer los anticuarios en torno a la séptima edición de la feria de San Lázaro. Una muestra que fue calificada por el gremio como la mejor de las que han tenido lugar hasta ahora y que superó a la que hace tres años contó con una gran aceptación del público y de los organizadores. Sin embargo, durante este fin de semana se batió un récord de asistencia, con la presencia de más de 7.000 personas en Sarria. Otro de los puntos a destacar en esta edición es el aumento de las ventas con respecto a otros años. Como curiosidad, hay que destacar el hecho de que el artículo pequeño de decoración se ha vendido este año mucho más que en ediciones anteriores. Compradores jóvenes La calidad de la feria y la profesionalidad del gremio fue otro de los comentarios más destacados por los asistentes. Además, en esta ocasión un mayor número de profesionales del mundo de las antigüedades estuvo presente en la muestra. El gremio sarriano también puso de manifiesto que cada vez adquiere más peso entre sus clientes el público joven. Finalmente, los anticuarios afirmaron que la venta de mobiliario comenzará a moverse a partir del próximo fin de semana, puesto que la feria fue una primera toma de contacto.