Un documento excepcional de la presencia del oso pardo en O Courel

Francisco Albo
francisco albo QUIROGA / LA VOZ

SAMOS

Otra captura de la grabación en la que el animal, puesto de pie, derriba una colmena con sus patas delanteras
Otra captura de la grabación en la que el animal, puesto de pie, derriba una colmena con sus patas delanteras

Las imágenes captadas en Seceda apenas tienen precedentes en Galicia

12 ago 2014 . Actualizado a las 10:46 h.

Las imágenes nocturnas del ataque de un oso pardo a un colmenar de la parroquia de Seceda captadas la pasada semana con la técnica del fototrampeo no solo son el primer testimonio gráfico de este tipo registrado en la sierra de O Courel. Son también el documento más completo conseguido hasta ahora en Galicia de un episodio de esta clase. El único precedente conocido es una corta grabación -dura solo 58 segundos- realizada en la primavera del 2006 por técnicos de la Fundación Oso Pardo en la localidad de O Robledo da Lastra, del municipio ourensano de Rubiá. Estas imágenes, tomadas en pleno día desde una mayor distancia que las de Seceda, muestran cómo un oso intenta acercarse a un colmenar y retrocede al notar la presencia de un pastor eléctrico.

En opinión del biólogo Pedro Alonso, que colaboró en la captura de las imágenes de Seceda, es posible que este no sea el único ejemplar de oso pardo que se mueve actualmente por la sierra de O Courel, teniendo en cuenta los diferentes rastros que se han detectado en la zona en las últimas semanas. Además de Seceda, también hubo ataques a colmenas en Paderne y en el vecino valle del Lóuzara, en el municipio de Samos. Alonso añade que hay además indicios recientes de la presencia de ejemplares juveniles como el de Seceda en O Cebreiro y en el municipio leonés de Oencia.

El método de fototrampeo utilizado en Seceda, agrega el investigador, podría servir para perfilar mejor la presencia actual del oso pardo en la sierra de O Courel y para determinar el número de ejemplares que pueden estar plazándose por la zona.

Alonso supone por otra parte que el ejemplar de Seceda quizá procede de la zona de Oencia o de la parte leonesa de la sierra de Os Ancares, donde la presencia del oso pardo es es habitual desde hace tiempo. El movimiento a largas distancias de ejemplares jóvenes o subadultos como el de Seceda, señala el biólogo a este respecto, es algo normal en esta especie. «A partir del año o del año y medio de edad se disocian de la madre, empiezan a desplazarse por su cuenta y a menudo se apartan mucho de la zona donde se criaron y donde viven habitualmente», explica. «Si hay dos cachorros hermanos de la misma edad, también pueden moverse juntos», agrega.

Posible área de cría

Por ahora no hay pruebas de que la sierra de O Courel -o cualquier otra zona de las montañas orientales lucenses- se haya convertido en un área de cría del oso pardo, pero Alonso considera que no hay razones para que no pueda serlo. «El oso está criando en algunas áreas de Asturias de menor calidad ambiental que la de O Courel, así que eso también puede suceder aquí», apunta. Aunque los avistamientos confirmados de osos en esta zona se han registrado sobre todo en primavera o en verano, el biólogo considera que la sierra ofrece unas buenas condiciones acogerlos también durante la temporada invernal y para ser un hábitat propicio para la hibernación. «En invierno pueden encontrar alimento con facilidad porque abundan las castañas y las bellotas y también hay muchos lugares adecuados para servir de refugio, como bosques o abrigos naturales», concluye.