El águila que desafía a la autoridad

Laura López SARRIA

SAMOS

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | Un ave rapaz ataca con frecuencia a un funcionario de Samos El pájaro sólo llegó a provocarle daños que precisaron asistencia médica en una ocasión

08 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

En el reciente campeonato de tute celebrado en Samos, uno de los temas que estaba en boca de muchos vecinos era el referido a un funcionario del Concello de Samos. Al parecer, a Licerio López lo atacaba un águila todos los días en el mismo lugar desde hacía tres años. Algunos vecinos se mantenían incrédulos, otros hablaban de acompañarlo para verlo ellos mismos. El ataque se produce siempre en una zona conocida como O Rego, donde se encuentra el depósito de agua del colegio. Cada vez que este trabajador se desplaza a clorar el agua, se encuentra con una pareja de águilas que lo vigilan desde el cielo y desde los chopos cercanos. En total hay 3 ó 4 águilas, dos más grandes, que podrían ser una pareja, y otras dos más pequeñas, quizás las crías, según la opinión del afectado. «Yo creo que el animal que me ataca es el macho, pero no estoy seguro», declaraba Licerio López. El ave comienza por sobrevolar la zona por la que se mueve el funcionario, para después descender y pasar rozando con las alas por encima de su cabeza. El afectado asegura que «durante tres años el águila ha repetido la misma operación, sin llegar a atacarme realmente, ya que lo veía llegar y conseguía agacharme a tiempo». Sin embargo, hace cosa de un mes, el descenso del animal lo pilló desprevenido y le arañó con una garra en la cabeza. Como consecuencia de este percance, este vecino tuvo que ser atendido en el Centro de Salud, donde le colocaron unas grapas de aproximación para cerrar la herida y le recetaron antibióticos para evitar la infección, además de la vacuna antitetánica. Uno de los vecinos quiso acercarse un día con él hasta el lugar donde se produce el ataque para verlo con sus propios ojos. Pero no pudo ser. Licerio López aseguraba que «las aves semejaban asustadas ante tanta presencia de seres humanos». Al parecer, según declaró esta persona, el águila lo ataca única y exclusivamente cuando se encuentra completamente solo. Licerio López asegura que, a pesar de este ataque, no tiene miedo y no le importa tener que seguir acercándose al lugar para hacer su trabajo: «Normalmente, si estoy atento, puedo ver cuando el águila se me acerca, y así puedo evitarla. Además, si hago un movimiento brusco en ese momento, el animal cambia de rumbo».