Reportaje | Una yegua fue sorteada dos veces, pero nadie la reclamó La potra entraba en algunos bares de Samos con su cuidador y bebía cerveza. El próximo sábado volverá a ser rifada en la fiesta de la castaña de Paredes
17 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.¿Qué haría usted si le toca una yegua en una rifa de una fiesta? Esa pregunta seguro que se la hicieron los dos afortunados poseedores del boleto premiado de las fiestas de Samos y cuyo premio era Estrella, una yegua joven que ninguno de los dos agraciados reclamó. Los responsables del sorteo sabían que la rifa estaba vendida y al no presentarse los afortunados el premio quedó desierto y Estrella vive ahora tranquilamente en Paredes de Lóuzara (Samos) y será sorteada de nuevo dentro de siete días en la fiesta de la castaña. Sus actuales poseedores y a la vez organizadores del festejo antes mencionado están decididos a que en esta ocasión sí aparezca un ganador y por ello sólo entrarán en el bombo los boletos que la gente compre en el propio lugar de la fiesta. No valdrán por tanto las excusas y el ganador estará obligadamente entre el público. Un animal feliz El caso es que nadie le preguntara por su futuro a Estrella, que ahora vive muy feliz comiendo todo el pan que se le antoja, en una finca perfecta para ella y con un paisaje incomparable. La historia de la yegua en los últimos años es cuando menos curiosa. Hace unos meses no resultaba extraño verla entrar acompañando a su cuidador en algún establecimiento de hostelería de Samos -en los que la dejaban entrar, que no eran todos-. Al principio los parroquianos se extrañaban, pero al final Estrella era una más en la barra, excepto para algún visitante que observaba con mirada de asombro la presencia del cuadrúpedo en un bar. El otro dato curioso, que comentan los que tuvieron la fortuna de compartir mostrador con Estrella en alguna ocasión, era la manera en la que su acompañante pedía las consumiciones: «Una cerveza para mí y una cebaba para mi compañera», aseguran que decía. La afirmación no es desencaminada, considerando que aún ahora Estrella continúa bebiendo una cervecita si se la dan y no pierde oportunidad de colarse en el bar si sus dueños se despistan y dejan la puerta abierta. Los visitantes que el día 25 acudan a la sexta edición de la fiesta de la castaña de Paredes de Lóuzara podrán con un poco de suerte regresar montados en la grupa de Estrella. No les va a poner problemas dada su mansedumbre y que está acostumbrada a tratar con humanos, e incluso a tapear con ellos.