El caso del abuelo coraje, absuelto esta semana, tiene otros sorprendentes antecedentes
24 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Esta semana Benjamín Santas, el octogenario considerado por sus vecinos de O Páramo como el abuelo coraje, fue absuelto de la muerte de O Bruzos. Reconoció que le disparó con una escopeta para ponerse a salvo y también para evitar que les pasase algo a sus dos nietos de 3 y 9 años a los que cuidaba mientras sus padres estaban en un velatorio.
La absolución de Benjamín, aún siendo sorprendente para algunos, no es la única dictada por la justicia lucense. Hay más casos en los que matar salió penalmente gratis a los imputados. Las sentencias absolutorias no dejaron de ajustarse a derecho. Hay casos en los que se aplicó el miedo insuperable de las víctimas, la defensa propia... Sin embargo estas decisiones no dejan de ser controvertidas y, de hecho, la absolución del abuelo coraje no fue del agrado de la fiscala del caso que reiteró en varias ocasiones que no podía transmitirse a la sociedad la idea de que quitarle la vida a una persona merecía el beneplácito popular. Insistió, además, en que era inaceptable que alguien se cargase a una persona por el simple hecho de que esta fuera conflictiva o temible para sus vecinos.
El jurado también entendió que el anciano tenía que ser condenado aunque, si bien con una pena mínima y, dada su edad, consideró necesario por 5 votos a favor y 4 en contra pedir su indulto. Sin embargo al aplicarle el Código Penal, en base a las respuestas que habían dado a varias preguntas claves que les habían planteado, Benjamín Santas tuvo que ser absuelto. A continuación se narra la historia de tres personas que pasaron por el banquillo acusadas de muertes y salieron libres.
CRónica sentencias controvertidas
Hay que evitar que una muerte sea aplaudida, dice la fiscalía