Suspiros de alivio tras recibir la absolución

Un acusado de hurtar una bicicleta y otro de vulnerar una orden de alejamiento quedaron libres de cargos en los juicios


lugo / la voz

Las sentencias es obligado cumplirlas, pero cada uno puede, a su vez, enjuiciarlas y opinar sobre ellas como mejor considere. Con frecuencia en la calle, se analizan de modo crítico muchas de las que se producen por conformidad de las partes. Pero también suele suscitar opiniones diversas aquellas en las que, en el acto de juicio, se produce la absolución del acusado o acusada. Ayer en el Penal 1 se produjeron dos absoluciones en otras tantas vistas; una por el hurto de una bicicleta y otra por incumplir una orden de alejamiento. Estas que siguen son las historias según el relato del ministerio público.

En el caso de la bicicleta, el fiscal no debía de tener muy claro cómo se produjeron los hechos; por ello, barajó dos posibilidades. En una de ellas dice que el acusado, en algún momento entre los días 7 y 9 de febrero de 2015, aprovechó un descuido del dueño y se apoderó de la bicicleta, valorada en 616 euros, que se encontraba, sin ningún sistema de seguridad, en el exterior de un bar de la capital lucense. Posteriormente, el acusado, señala el fiscal, vendió la bici en un establecimiento, por 80 euros. El vehículo fue finalmente intervenido por la Policía.

La fiscalía presentó, con carácter alternativo, otro relato, en el que el acusado «tras haber hallado en la vía pública de la localidad de Lugo una bicicleta (...) que había sido previamente sustraída a su titular (...)» se apoderó de ella y finalmente la vendió.

De darse por buena la primera versión, el fiscal pedía un año de prisión por un delito de hurto; de tomarse en consideración la segunda, pedía una multa de cuatro meses con una cuota diaria de seis euros por un delito de apropiación indebida.

Finalmente, la magistrada decidió la absolución. Fue la misma decisión que tomó en el caso de un hombre acusado de un delito de quebrantamiento de medida cautelar, por el que pedía un año de prisión. En este caso, la fiscala relató que el encausado conocía que por auto de 25 de abril de 2016 del juzgado de instrucción número 1 de Monforte se le prohibía aproximarse a su ex pareja, a menos de mil metros, así como comunicarse con ella por cualquier medio. Pese a ello, el 9 de mayo le envió wasaps. También en este caso, la magistrada decidió absolver al acusado.

Robo

En el Juzgado de lo Penal 1 se vio ayer el caso de un hombre acusado de un delito continuado de robo con fuerza, para el que la acusación pública solicita una pena de 3 años de prisión; en concepto de responsabilidad civil quiere que abone 1.097,29 euros al perjudicado. Según el fiscal, entre las 9.00 horas del 15 de abril de 2016 y las 17.37 del 18 del mismo mes, entró en una casa del municipio de Lugo, tras forzar la ventana de la cocina, y se llevó 13 ventanas de aluminio, tres puertas de balcón, ropa y calzado, todo ello valorado en 1.819,29 euros. Las puertas de aluminio fueron recuperadas en una chatarrería. La fiscalía considera que el acusado volvió a entrar en la casa los días 20 y 21 de abril, y se llevó una barandilla.

Un hombre entró en una casa y se llevó trece ventanas de aluminio y tres puertas de balcón

El robo de bicicletas es relativamente frecuente en la capital lucense

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