Un lugués, J. B. R., podría acabar en la cárcel si se declara probado que vendió pastillas tranquilizantes en el Camiño Real como así le imputa el ministerio fiscal. La petición que afronta es de un año y tres meses de prisión. El ingreso en prisión podría producirse como consecuencia de los múltiples antecedentes que tiene el acusado que acumula varias condenas por delitos de robo con fuerza.
El juicio debía celebrarse ayer en Lugo; sin embargo, acabó suspendiéndose. El imputado fue sorprendido el 31 de enero de 2011 por agentes de la policía que hacían labores de vigilancia cuando realizaba el intercambio de cuatro pastillas de un conocido tranquilizante. En el registro que le efectuaron en ese momento a J. B. R., apareció un bote que contenía otras 18 pastillas más que tendrían en el mercado ilícito un valor de 81,8 4 euros, según el fiscal. Los hechos fueron calificados como un delito contra la salud pública.
Ayer también se celebró un juicio en el que J. B. J., fue juzgado por un delito de robo en grado de tentativa. Los hechos sucedieron en la madrugada del 3 de octubre de 2008. Supuestamente abrió con una ganzúa o un instrumento similar un R-19 que se encontraba estacionado en la calle Río Avia, en Lugo. Le hizo el puente, pero no consiguió ponerlo en marcha; sin embargo, causó daños en el mismo que fueron tasados en 639 euros.
El fiscal pidió al concluir las declaraciones del acusado y testigos que el imputado sea condenado a realizar 30 días de trabajos comunitarios.