El personal de la oficina renueva los documentos de forma ágil y eficaz
09 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Para ser funcionario hay que aprobar una oposición, pero para ser un buen funcionario, además de lo anterior, hay que tener vocación clara de servicio público. Por desgracia el primero abunda, tanto en la administración local, como en la provincial, la autonómica o la estatal. El ciudadano se enfrenta a diario con largas colas, gestos bordes, malos modos, retrasos en trámites... ¡Burocracia en estado puro! De ahí que cuando se topa con uno de los segundos lance un ¡hurra! Ocurre en la oficina de tramitación del DNI en Lugo, donde el personal cumple de manera ágil y eficaz las tareas que tiene encomendadas. En un tiempo razonable y, sobre todo, con amabilidad. En agosto, la oficina, que está situada en la avenida de Ramón Ferreiro, solo abre por las mañanas, de 09.00 a 14.30 horas. Para renovar el DNI o el pasaporte es necesario pedir cita antes, en el 902 247 364 o a través de Internet (www.citapreviadni.es), pero a estas alturas ya no hay opción hasta septiembre. Con este panorama, decenas de personas que necesitan actualizar con urgencia sus documentos personales hacen cola desde las ocho y media a la puerta del organismo con la esperanza de que a lo largo de la jornada «haya algún hueco».
Números «D» y números «P»
A las nueve, un policía nacional reparte números entre los que están sin cita. Lo hace por orden de entrada. Son los números «D», para DNI, y «P», para pasaporte, que van apareciendo de manera sucesiva en las pantallas electrónicas según van quedando huecos. Las personas que concertaron cita previa tienen prioridad, pero en el momento en que hay una vacante los funcionarios atienden al resto. El mismo policía se ocupa de gestionar que no queden puestos vacíos y avisa a la gente que está aguardando. Es especialmente atento con la gente mayor. Con un «D9», la espera la semana pasada no llegaba a una hora.