Con la prudencia que impone la investigación arqueológica cuando comienzan a aparecer los primeros vestigios, en el caso de los hallazgos realizados en A Piringalla, al hilo de las obras para la nueva traída de agua, las fuentes consultadas apuntan que podría tratarse de un descubrimiento de verdadera relevancia. Castro en la primera evaluación, parece que podría compartir esta consideración con un asentamiento romano del siglo I. Las excavaciones siguen adelante. La responsable del servicio municipal de Arqueología visitó ayer la zona en la que se desarrollan las investigaciones y el concejal de Urbanismo, Francisco Fernández Liñares, empezó a estudiar si será necesario introducir cambios en el proyecto del PXOM al hilo de este descubrimiento.
En las excavaciones, dirigidas por Manuela Pérez y Roberto Bartolomé, se ocupan numerosos arqueólogos. La responsable del servicio municipal de Arqueología está convencida de que estas investigaciones aportarán datos muy relevantes. Es de destacar que cerca de la zona en la que se produjo el hallazgo de los restos del poblado se encontraron en su momento vestigios del acueducto que abastecía de agua a la ciudad. Igualmente, parece que también pasaba relativamente cerca la calzada romana número XX, que enlazaba A Coruña y Lugo.
Todas las fuentes consultadas apuntan que hasta que concluya la actual fase de la investigación y estén acabados los informes es prematuro realizar afirmaciones concluyentes. Sin embargo, el nivel al que aparecen los restos y sus características permiten albergar esperanzas de que aún surjan nuevos hallazgos relevantes.
El concejal de Urbanismo, Francisco Fernández Liñares, tras consultar con los técnicos municipales declaró que todo indica «que se trata de un castro importante». De todos modos, a juzgar por la traza de lo que se conserva de los muros, parece que, en el nivel excavado, podrían ser romanos. Fernández Liñares indica que podrían corresponder al siglo I. Manifestó que «é un asunto moi importante».
Perímetro
Según algunas fuentes técnicas, no resultará especialmente difícil determinar el perímetro del asentamiento de este poblado castreño. Los mismos medios confirmaron que han sido localizados tramos del foso, pero no del parapeto. Igualmente, indicaron que los datos cronológicos que se obtendrán ofrecerán una información muy valiosa al ponerlos en relación con los conseguidos en anteriores excavaciones llevadas tanto en el casco viejo como en su entorno.
Por su parte, el delegado provincial de la Consellería de Cultura, Xoán Xosé Molina, indicó que hasta que esté terminado el informe de la actual investigación no se decidirá si es necesaria una excavación en área. Molina confía en que el informe esté acabado en el plazo poco más de una semana. Las obras de instalación de la canalización de agua forman parte del proyecto del nuevo abastecimiento a Lugo.