Crónica | Lugo afronta la llegada de turistas Los museos se mantienen abiertos, con la excepción esperada de Santa Eulalia de Bóveda, aunque algunos con horarios reducidos, como el Provincial
05 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?on una ocupación hotelera elevada, Lugo afronta una Semana Santa con ofertas alternativas a las procesiones para los turistas y visitantes. En la capital es posible recorrer prácticamente todos los museos, aunque es necesario estar atentos a los horarios. La disculpa de que cierran en Semana Santa ya no sirve. Consultar los horarios es una recomendación que no debe despreciarse porque, el Museo Provincial, por ejemplo, abre todos los días de Semana Santa, pero únicamente en horario de mañana, es decir, de 11 a 2; la Casa de los Mosaicos mantiene sus pases cada hora, desde las 11 de la mañana a la 1 de la tarde y a las 5 y a las 6. Porta Miñá también atiende a los visitantes en su horario habitual. Fuera de la capital, el Museo del Castro de Viladonga es el de horario más prolongado. Abre de 10 de la mañana a 8 de la tarde. Para los restos del castro no existen horarios. San Paio de Narla también se puede visitar todos los días, salvo los lunes, en este caso de 12 de la mañana a 2 de la tarde y de 5 a 8, en tanto que Santa Eulalia de Bóveda sigue manteniendo esos horarios imposibles, que suponen que el templo del siglo IV esté cerrado por las tarde, los fines de semana y los festivos. Da la impresión de que se trata de preservar con celo el monumento de la mirada de los curiosos. El etnográfico de O Cebreiro, sin embargo, atiende al público en su horario habitual y cierra los lunes, como la mayoría de ellos. La palloza museo está recibiendo estos días más visitas de las habituales, tanto de grupos organizados de turistas, como de peregrinos. Estos últimos, que desde ayer a la una de la tarde tenían a su disposición las casetas montadas como alternativa al albergue, que está cerrado por reformas. Problemas por la helada El primer problema de las casetas montadas en las inmediaciones del propio albergue surgió nada más intentar empezar a funcionar. Los baños, mujeres y hombres por separado, no se podían utilizar debido a que el frío congeló las tuberías y las instalaciones carecían, por tanto, de agua. De todas formas, posiblemente los avisos colocados a lo largo de la ruta, advirtiendo de las obras, hicieron que los peregrinos continuaran camino y no se pararan, al menos desde la una de la tarde, en la que se suponía que empezaba a funcionar la recepción. Salvo la oficina de turismo de la capital lucense, que amplió su horario en media hora, el resto amaneció ayer prácticamente desierto. El comercio, excepto las tiendas de barrio, algunas fruterías y las panaderías, además de las habituales confiterías, permanecían cerrados, incluidos los supermercados, que no despacharán hasta el sábado. Los responsables municipales confían que en esta Semana Santa se produzca, al menos, la misma afluencia de visitantes que en la anterior, que supuso que se sobrepasaran la cifras de agosto.