Memoria de Lugo | Iglesias y capillas Algunas de las capillas lucenses fueron fundadas por particulares y con el tiempo pasaron a ser del patronazgo de algunas familias o cofradías
03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Las capillas son edificios de menor rango, tanto en dimensiones como por su categoría en el culto, en los que se veneran imágenes que por alguna razón gozan del fervor popular. Tres de estas capillas que existen en la Edad Media están fuera del recinto amurallado y dos dentro, la mayor parte de ellas relacionadas con la celebración del mercado. Algunas de estas capillas fueron fundadas por particulares o con el tiempo pasaron a ser del patronazgo de algunas familias o cofradías, como la de San Pedro de Fóra, la de Nuestra Señora del Camino, que pasó a ser de la cofradía de Nuestra Señora del Carmen, o la de San Sebastián y San Roque, que lo fue del gremio de los satres. La capilla de san Sebastián está situada en la calzada o vía romana XVII a Asturica Augusta, cuya entrada era la Porta Castelli y la Toledana o de San Pedro. La de la Virgen del Camino estuvo en la calzada o vía romana XIX a Iría Flavia, cuya salida era la Porta Miñá, en el lugar que hoy ocupa la de Nuestra Señora del Carmen. Estas capillas situadas en la antiguas vías romanas probablemente son la pervivencia del culto pagano a los lares viales, cristianizados. San Pedro de Fóra se denominaba así para diferenciarla de la que era sede parroquial, próxima al ábside de la catedral. Estaba en el barrio del mismo nombre, actual San Roque, en la plaza del Comadante Manso, y se cita en numerosos documentos. En uno de 1155 relativo a la iglesia parroquial de la Magdalena de Recatelo, se le llama Sancti Petri de Foris. y en otro de 1312 se define como ecclesie santi petri de fora. No sabemos cuando fue fundada pero debió de ser construida entre 1147 y 1176, puesto que antes de la primera fecha a la puerta de la muralla inmediata a ella se le llama Toledana y en la última de San Pedro. Este nombre aparece citado en el aniversario del arcediano don Rodrigo, que lo funda en 1176 sobre unas casas que están in burgo novo ad portam sancti petri, y en el de Pelagius Piquitus, de 1190 al citar su casa de burgo novo qui est prope sancti petri. Lo cual confirma la existencia de la iglesia de San Pedro de Fóra en el último tercio del siglo XII.