Rubián honra al Divino Ecce Homo

Luis conde MONFORTE

LUGO CIUDAD

ALBERTO LÓPEZ

La comisión de fiestas destina al programa de actividades de este año un total de 24.000 euros

13 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Rubián vivirá desde hoy y hasta el próximo jueves sus fiestas en honor al Divino Ecce Homo. Los oficios religiosos, culturales y musicales configuran un programa de actos amplio y de calidad, puesto que en el recinto festivo se darán cita algunas de las mejores orquestas de Galicia. La comisión se estrena y está compuesta por María Jesús Ojea, Camilo Armesto Gesto y José Antonio González. Los tres han logrado reunir los 24.000 euros que componen el presupuesto de este año. «No ha sido fácil reunir todos estos recursos, puesto que aunque hay gente que se ha portado muy bien con sus aportaciones, alcanzando los 50 euros, otros fueron más reacios, dándonos 30. El resto lo cubrimos con lo recaudado en las atracciones. El Concello no nos da nada», comentó María Jesús Ojea. Tradición religiosa Los oficios religiosos son sin duda el acto más importante de las fiestas. La capilla de Rubián acoge desde las diez de la mañana misas rezadas para todos los devotos, pero el momento álgido se produce con la celebración de la misa solemne del mediodía y de la procesión, en la que varios cofrades portan las imágenes de todos los santos del templo. La de Ecce Homo va acompañada de objetos de cera, que representan las distintas partes del cuerpo humano. «Los devotos que acuden a este oficio lo hacen para pedirle a los santos curación a sus males. Por ejemplo si tienen un problema en el brazo, se representa esta extremidad, y así con el resto de miembros», apuntó Ojea. Los devotos, que se cifran en centenares, participan con hábito y muchos de ellos descalzos, incluso alguno de los fieles acude a la procesión de rodillas. Centenario ¿Qué cronología tiene este acto? Centenaria. Desde hace 320 años, fecha de la construcción de la capilla se lleva celebrando la onomástica. «Antes era una romería, en la que aparte de lo religioso, se celebraban meriendas en lo que hoy es la carretera que une Monforte con Lugo. Esto se perdió hace quince años. Incluso, los vecinos cedían casas y cuartos a los romeros», comentó María Jesús Ojea.