A CONTRAPELO
25 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.TODOS LLEGAREMOS a mayores, al menos se supone el deseo de muchos. Tras años de esfuerzos, de dedicación profesional, de sacar adelante una familia, se espera un descanso con todas las comodidades. Pero ese anhelo a veces se rompe en mil pedazos. A veces porque pasan años en espera de una ansiada plaza, ya que hay una secular carencia de residencias en Galicia. Otras veces porque no reúnen las condiciones más idóneas o porque, simplemente, los ancianos deben optar por edificios convertidos en residencias clandestinas -como se destapaba hace pocos días en Lugo- para tener una mínima atención. Ahora conocemos la llamada de auxilio lanzada desde el centro geriátrico de Lalín. Un SOS para conseguir el dinero necesario que permita su funcionamiento con dignidad. Alguien debería escuchar ese clamor. Porque todos somos o seremos mayores.