Mal empezamos con el Xacobeo

J. GARCÍA BERNARDO

LUGO CIUDAD

LA TRIBUNA | O |

24 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LA PROPAGANDA del Xacobeo ya nos agobia, pero los inicios del primer Año Santo Compostelano del milenio no parecen muy halagüeños, y no sólo por los pícaros que abundan cual ave carroñera y recuerdan al Lazarillo de Tormes. Para muestra un botón: la reunión el pasado viernes en Portomarín, a la que concurrieron los alcaldes del Camino en Galicia junto a diversos representantes de la Administración autonómica. Resultado: un fiasco. Parece ser que a los medios informativos nadie los avisó, pero claro que allí estaban. Se les autorizó la entrada para las fotos de rigor -¡faltaría más!- y cuando comienzan las críticas y se ponen de manifiesto las carencias... se les expulsa, no vaya a ser que los ciudadanos nos enteremos de las entelequias de alguno de los concurrentes. Lo malo del asunto es que más de una entelequia -cosa irreal que sólo existe en la mente de quien la imagina- puede convertirse en una muy próxima realidad, ya que la falta de planificación y la improvisación habrán de ponerse de manifiesto en unos meses. Mientras tanto, hay quien sigue sosteniendo que «todos los Caminos conducen a Roma», en peculiar aplicación de la máxima «café para todos» que tanto juego dio en la transición española. Véase el ejemplo de Lugo capital, ciudad que hasta la bicoca de las subvenciones ha estado de espaldas a las peregrinaciones y donde se ha destacado que su albergue de peregrinos había alcanzado una pernocta durante los diez primeros meses del pasado año de 900 personas (¿de verdad todos peregrinos, o simples turistas?), o sea, que salen a tres peregrinos por día... y se quedan tan tranquilos. En materia de infraestructuras no puede tratarse igual a los desiguales o, si se prefiere, a cada uno habrá de dársele en función o en razón de sus necesidades.