TRIBUNA | O |
05 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EN LA procura del asentamiento de empresas en Lugo, está clara la diferenciación entre estrategias innovadoras, y estrategias seguidoras. En el segundo caso se aprovecha la inercia del primero, pero siempre irá por detrás en su evolución. La imitación, por tanto, soluciona efectivamente la postura más fácil, que no asume riesgos y desecha la eficiencia económica. No se define así, por tanto, ningún proyecto ambicioso ni con visión de futuro. Esa ha sido, sin embargo, la evolución que en la relación con la empresa ha seguido la Administración local en Lugo. Se ayudó a crear pocas empresas directamente, y desde el punto de vista indirecto, se entorpeció su implantación desde aspectos tan simples como la falta de localización a precios atractivos, la puesta a disposición de suelo industrial a lo largo de estos cuatro años o la predisposición del propio Ayuntamiento a atraer propuestas industriales atractivas. Esta indolencia implica para la ciudad un claro estancamiento económico, por lo que no se genera empleo, se produce una progresiva pérdida del poder adquisitivo y una clara desidia entre las capacidades emprendedoras, al carecer de facilidades para su inclusión en un mercado competitivo.