La vida que da el agua

Javier Benito
Javier Benito O BARCO

LUGO CIUDAD

XABIER NOVO

Los recursos hídricos se convierten en fuente de riqueza económica, aunque también atesoran beneficios curativos y de asentamiento de población.

29 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El agua es vida. Un lema publicitario que en Galicia refleja sobre esa cristalina superficie multitud de posibilidades, tanto económicas como culturales y sociales. El país de los mil ríos supo sacar provecho de esa riqueza, modeladora de espacios geográficos de singular belleza desde hace siglos. Los abundantes recursos hídricos propiciaron la proliferación de asentamientos de población y la tipología urbanística del territorio. Los manantiales sirven de telón de fondo a numerosas leyendas sobre sus poderes curativos y milagrosos, generando desde romerías a la construcción de santuarios religiosos. Estamos ante una fuente de riqueza explotada en múltiples fórmulas. Como bien de consumo directo o generadora de otros recursos económicos como la producción de energía eléctrica en las superficies embalsadas diseminadas por Galicia. Y es que, sin esforzarnos en cavar muchos metros, el agua brota con facilidad. Quizás por ello los gallegos tienen una estrecha vinculación con este elemento de la naturaleza. Los investigadores remontan al menos a la dominación romana el inicio de un aprovechamiento de las aguas minerales. Sus cualidades curativas y medicinales, además de servir de elemento vinculado al ocio, propició la atención sobre esos recursos hídricos. Termalismo Las múltiples captaciones de aguas minerales propiciaron el desarrollo de una cultura del termalismo, además de surgir empresas dispuestas a su comercialización para consumo humano. En muchos casos, los balnearios fueron el germen de esas empresas que vieron negocio en la instalación de plantas embotelladoras. Así ocurría con el balneario de Requeixo, próximo a Verín, desde donde viajaron miles de botellas de agua mineral a países latinoamericanos. Un ejemplo que se repite en el caso de Cabreiroá, Fontenova o Fontecelta. La producción de agua embotellada vive un buen momento en Galicia, en parte por el fuerte incremento en el consumo nacional. Las principales empresas productoras apostaron además por una modernización de sus sistemas de producción y comercialización. Una bebida saludable que gana adeptos entre las preferencias del consumidor. Agua mineral La mayor parte de la producción de agua envasada corresponde a agua mineral-natural, captadas generalmente en sondeos, según datos manejados por la Consellería de Industria. Entre sus características hay que indicar que son de baja temperatura y variada mineralización, que en algunos casos se asocian a contenidos naturales de gas carbónico. Más de una decena de plantas envasadoras están operativas, en especial en Pontevedra, Ourense y Lugo. Respecto a la tipología y composición de las aguas, hay que tener en cuenta diversos factores: composición del agua que se infiltra procedente de las lluvias, naturaleza de los terrenos por donde discurre, el tipo de minerales con los que entra en contacto y la temperatura de las rocas que atraviesa. Condicionantes que motiva que las aguas gallegas tengan una importante variedad de sales disueltas. Existe, por último, un tipo de aguas minero-industriales del que sólo existe un manantial identificado y que está en A Toxa. Sus sales son utilizadas para la fabricación de productos cosméticos.