La comisión de gobierno del Ayuntamiento de Lugo concedió en su reunión de ayer la licencia de actividad solicitada por Inmonuar para el centro comercial previsto en Acea de Olga. En su momento, la licencia de obra se condicionó a la obtención de la licencia de actividad. La promotora del indicado centro comercial dispone de las necesarias licencias municipales, pero no cuenta, al menos por ahora, con la propiedad del terreno, que sigue siendo del IGVS. En su momento, el Instituto Galego da Vivenda e Solo hizo una primera adjudicación del citado solar a una promotor, que acabó cediendo sus derechos a Inmonuar. Esta sociedad no cubrió todos los trámites en el tiempo necesario y el IGVS decidió sacar a subasta la finca, frente a lo que la citada sociedad presentó un recurso que aún están sin resolver. La concesión de las licencias municipales de obra y actividad no está, en ningún caso, vinculada a la propiedad. La concesión del permiso de actividad ha despertado de nuevo el malestar de la asociación de vecinos de Acea de Olga, que en más de una ocasión se opuso a uno de los aspectos del proyecto; la instalación de una gasolinera. Ahora recuerda que pidió al gobierno local que negociase con el IGVS para que una parte del solar fuese zona verde pública, una dotación en la que es deficitaria la citada urbanización. Duras críticas Fuentes de la directiva del colectivo vecinal calificaron de «auténtica vergonza» la actuación del gobierno local en este caso. Destacaron que las distintas gestiones hechas ante la autoridad municipal tuvieron poco efecto. A modo de ejemplo, las citadas fuentes indicaron, refiriéndose a algunas avenidas: «Non se preocuparon de poñer árboles nas medianas, pero sí que permiten a instalación de ferragachos publicitarios».