Un grupo de alumnos de la escuela de hostelería de Rosende comenzará a hacer prácticas en establecimientos de hostelería de Monforte después de la Semana Santa. El trabajo en bares y restaurantes forma parte de la programación lectiva de los dos ciclos que imparte el centro, aunque tiene un peso sensiblemente más reducido del que tendría si se tratasen de ciclos de garantía social como el que el se podría implantar el próximo curso. La llegada de personal en prácticas será bien recibida por un sector que necesita urgentemente personal con formación. La realidad de la alta demanda de camareros y cocineros contrasta con las dificultades de la escuela de hostelería para encontrar alumnos. Emilio Rodríguez Díaz, propietario de un restaurante y representante del sector en la ejecutiva comarcal de la Confederación de Empresarios de Lugo (CEL), cree conocer alguna de las razones que explican esta paradoja. «O feito de ter que estudiar dous anos -señala- bota para atrás a moitos rapaces que buscan traballo na hostelería como alternativa rápida ós estudios». En cualquier caso, Emilio Rodríguez confirma que el sector tiene verdadera necesidad de profesionales. «Hai moita xente con gañas de traballar, pero case todos carecen de formación específica e necesitan un tempo de preparación». Jesús Pereiro, dueño de otro restaurante de Monforte, padece esta situación en primer persona. Busca desde hace tres meses empleados con preparación, y no logra encontrarlos. No cree que las condiciones de trabajo acobarden a los posibles candidatos. «Eu penso que o traballo na hostelería en Monforte hoxe está correctamente pagado na maioría dos sitios», asegura. El problema, a juicio de Emilio Rodríguez, es que falta información. «A xente non sabe, por exemplo, que hoxendía se buscan bós cociñeiros como se fosen fichaxes de fútbol».