A la caza del bache de 8 centímetros

La Guardia Civil mide los socavones de la N-540 y levanta actas por daños en coches

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chantada / la voz

El destrozado firme de la carretera Lugo-Ourense por Chantada tiene un coste económico para los conductores que la padecen. Reventones de neumáticos, daños en llantas... No hay una estadística que recoja los efectos de la falta de mantenimiento en la N-540, pero en los últimos años la Guardia Civil de tráfico ha levantado acta en no menos de dos docenas de casos de destrozos y averías técnicamente atribuibles al mal estado del firme. Para ganar un caso así en los tribunales es preciso certificar, además de que los baches existen, que tienen unas dimensiones considerables.

Personas conocedoras de estos procedimientos legales apuntan que con al menos ocho centímetros de profundidad y el ancho equivalente al de una rueda un tribunal suele aceptar que el propietario del coche que sufrió los daños tiene derecho a una compensación económica. En esos casos, la aseguradora del vehículo ha de reclamar el dinero a la administración pública responsable de la carretera en la que se produjo el incidente. En la N-540, las compensaciones tiene que pagarlas el Ministerio de Fomento, porque se trata de una carretera perteneciente a la red del Estado.

Precisamente esta semana, agentes de una patrulla de la Guardia Civil de tráfico medían cuidadosamente los baches de uno de los tramos más deteriorados de la N-540, el que pasa al lado del casco urbano de Chantada. Con la ayuda de un metro, tomaban nota de la anchura y la profundidad de los agujeros más grandes. Tanto en este tramo como en todos los demás entre los municipios de Guntín y Carballedo, todo el tramo lucense de esta carretera, abundan los socavones de ancho similar al de una rueda de coche y de más de ocho centímetros de profundidad.

El desgaste de la lluvia

En el Ministerio de Fomento reconocen desde hace un año que es precisa una inversión de más de seis millones de euros para acabar con los problemas del firme de la N-540. Los portavoces del ministerio niegan sin embargo que la situación en la que se encuentra esta carretera tenga que ver con la falta de mantenimiento, y atribuyen el problema al desgaste provocado en la calzada por las lluvias y las nevadas de este invierno.

Dos de las carreteras más problemáticas dependen de Fomento

En todo el sur de la provincia abundan las carreteras en mal estado, pero entre las de mayor tráfico las que se encuentran en una situación más complicada son de la red competencia del Estado. El caso de la N-540 es sobradamente conocido, pero también necesita reparaciones urgentes la carretera N-120, que entra en la provincia de Lugo por el municipio de Quiroga y sale en dirección a Ourense por el de Pantón.

Esta carretera tiene además el tramo que está considerado el más peligroso de la red viaria estatal, el del alto de Guítara, en Pantón, a Os Peares, en Nogueira de Ramuín. El asfalto más deteriorado no está entre esos dos puntos, sino en los municipios de Monforte, A Pobra do Brollón y Quiroga.

Las reparaciones siguen, esta vez en el tramo de Carballedo

A la espera de que Fomento cumpla su promesa de invertir más de seis millones de euros en la reparación de la N-540, los usuarios habituales de esta carretera tienen que conformarse con las obras urgentes que empezaron la semana pasada, con una inversión de emergencia de dos millones de euros compartida con otras carreteras del Estado que pasan por la provincia de Lugo y que también están en malas condiciones. En estos momentos, las obras se llevan a cabo en el tramo que pasa por el municipio de Carballedo.

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