Memorias de las minas de hierro de O Courel y A Pobra do Brollón

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

A FONSAGRADA

CARLOS RUEDA

Difunden en Internet datos históricos sobre las antiguas explotaciones

19 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las minas de hierro que fueron trabajadas en tiempos pasados en el monte Formigueiros -municipio de Folgoso do Courel- y la aldea de A Veneira de Roques -en A Pobra do Brollón- han dejado importantes vestigios físicos y un buen puñado de recuerdos en la tradición oral, pero son muy pocos los datos históricos concretos que se conocen sobre estas explotaciones. El Instituto Geológico y Minero de España (IGME) facilitó recientemente el acceso público a una buena parte de esta escasa información -antes solo al alcance de algunos investigadores- al digitalizar y publicar en Internet los informes oficiales de estadísticas mineras publicados a partir de 1861, donde se encuentran diversas referencias a estas minas.

Los datos sobre estas dos antiguas explotaciones no son muy numerosos ni muy precisos. En los documentos solo se encuentran informaciones correspondientes al período 1863-1884 y además hay algunos años -1866, 1874, 1879 y 1881-1883- en los que los informes no hacen ninguna alusión a estas minas. Por otra parte, en diversos lugares de estas publicaciones se advierte que los datos no son siempre muy fiables, ya que dependían de los informes que el Estado solicitaba cada año a las autoridades provinciales, las cuales a veces no ponían mucho celo en cumplir esta labor.

De todas formas, ante la escasez de otras fuentes históricas, los antiguos informes digitalizados por el IGME ofrecen un notable interés para saber cómo funcionaban estas explotaciones. Durante ese período fueron las dos únicas minas de hierro explotadas en la provincia y de ellas se alimentaron las numerosas ferrerías antaño existentes en la comarca de Quiroga y en otras zonas.

Los informes estadísticos, por otro lado, corresponden a una época en las que las antiguas ferrerías lucenses estaban ya en vías de desaparición ante la competencia de los altos hornos vizcaínos. En 1863 se mencionaba la existencia de 23 fundiciones de mineral en toda la provincia. En 1869 se habían reducido a diecisiete y en 1873 quedaban quince, de las que solo estaban activas una decena. La mayoría de las ferrerías se concentraban en los municipios de O Courel, Quiroga, Samos, As Nogais y A Fonsagrada.