Controlar las plantas disminuyendo el volumen, nueva estrategia de la Xunta con la vegetación de la Muralla de Lugo
LUGO
El arqueólogo Ignacio López de Rego afirma que la convivencia con especies vegetales y animales puede hacerse de manera razonable
12 mar 2026 . Actualizado a las 20:25 h.La presencia de vegetación en la Muralla de Lugo salta a la vista, pero es un asunto algo más hondo. Tan profundo resulta que incluso se ha impuesto un cambio de estrategia, expresada este jueves. El arquitecto Ignacio López de Rego admitió que se había introducido un cambio de modelo, actuando sobre las hojas y no sobre las raíces de las plantas que aparecen en el emblemático monumento romano de la ciudad. El cambio se centra en la forma de actuar con varios detalles que explicó en una comparecencia en la que lo acompañaban el conselleiro de Cultura, José López, y otros cargos de la Xunta.
En primer lugar, afirmó López de Rego, ahora se apuesta por cortar en primer lugar: «Cortar la vegetación antes de dar un biocida es absurdo», subrayó. En segundo lugar, los productos que se aplican tampoco son los mismos, ya que se prescindió del glifosato, prohibido en unos países y restringido en otros por ser considerado agresivo para la salud y para el medio ambiente, y se empezaron a usar materiales ecológicos. Pero a los cambios en los métodos de trabajo los acompaña un cambio de mentalidad en los trabajos, como admitió el citado técnico.
Insistió en que en la Muralla no habría desaparición absoluta de vegetación, ya que actualmente, agregó, se prevé regular el avance de la vegetación controlando el volumen. Lo que viene, pues, es una «convivencia razonable» con la vegetación, que se espera regular realizando dos tratamientos al año, en primavera y en otoño.
La intervención de López de Rego tuvo lugar con motivo de la visita del conselleiro José López, que acudió a Lugo para ver los trabajos de restauración tras la caída de un tramo de muro interior el pasado mes. Las obras están ya prácticamente acabadas, y tanto el arquitecto como el conselleiro subreyaron que el hecho de contar con un plan director permite no solo conocer el estado del monumento sino también actuar de modo rápido y eficaz cuando aparecen contratiempos como el del mes pasado. «No trabajamos a ciegas», explicó López de Rego, que, por otro lado, desvinculó problemas como la vegetación o la presencia de aves o de insectos con graves amenazas: «La patología no significa un riesgo crítico», dijo.
«A resposta foi extraordinaria»
Las obras próximas a su conclusión, que se llevan a cabo entre la Porta de Santiago y la Porta Miñá, tienen un presupuesto de casi 200.000 euros. «A resposta foi extraordinaria», destacó el conselleiro, que admitió la dificultad de actuar en una construcción de «conseración complexa». Dentro de actuaciones incluidas en el plan director y relacionadas con la conservación, aunque sin preverse trabajos de rehabilitación, se recoge una inversión de un millón de euros entre este año y el próximo.
Además de aportar ese dato, el conselleiro afirmó que la inversión de la Xunta en la Muralla desde que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, que concedió ese reconocimiento en el otoño del año 2000, asciende a diez millones de euros.