Un guardia civil fuera de servicio reduce a un hombre armado con una navaja en un bar de Lugo
LUGO
El detenido se había puesto violento con otros clientes y presentaba síntomas de embriaguez
09 mar 2026 . Actualizado a las 13:17 h.Un agente de la Guardia Civil destinado en la Comandancia de Lugo, que se encontraba fuera de servicio, logró reducir a un hombre armado con una navaja que estaba protagonizando un altercado en un establecimiento hostelero de la ciudad amurallada. Los hechos ocurrieron el pasado martes y concluyeron con la intervención de una patrulla de la Policía Nacional. Según informó la Guardia Civil, el agente se encontraba en el interior del local cuando observó el comportamiento agresivo de un hombre de unos 50 años que presentaba «evidentes síntomas de embriaguez y la cabeza ensangrentada». El individuo comenzó a increpar de forma reiterada a la camarera del establecimiento, generando una situación de tensión entre trabajadores y clientes.
Ante esta situación, una empleada del bar, con la ayuda de un compañero, pidió al hombre que abandonara el local. Finalmente lograron sacarlo al exterior, después de que este se negara a cesar en su actitud. Sin embargo, una vez en la calle, el altercado continuó. El individuo empezó a gritar y a lanzar monedas que llevaba en los bolsillos contra los camareros y varias personas que se encontraban en la terraza. Tras ser advertido de que no volviera a entrar en el establecimiento, el hombre agarró un barril de madera situado en el exterior con la intención de tirarlo al suelo y seguir causando desperfectos.
El hombre amenazó al agente
Fue entonces cuando el guardia civil, fuera de servicio, decidió intervenir. Él «se identificó como agente de la autoridad», según detalla la nota oficial. En ese momento, el hombre reaccionó sacando una navaja y avanzó de forma intimidatoria hacia él. El agente trató de calmar la situación y «le comunicó reiteradamente que depusiera su actitud», pero el agresor ignoró las advertencias y continuó acercándose con el arma blanca en la mano. Ante el riesgo existente, el guardia civil procedió a reducirlo, iniciándose un forcejeo que acabó con ambos en el suelo.
Durante el intento de desarme, el individuo llegó a sujetar la navaja por el filo, lo que le provocó un corte en una mano. Finalmente, el agente logró arrebatarle el arma y mantenerlo inmovilizado en la acera hasta la llegada de una patrulla de la Policía Nacional, que se hizo cargo de la intervención.