Rival complicado y partido que no entra en las quinielas de principio de temporada. Pero buenas sensaciones para los Celestes que supieron aguantar hasta el último cuarto a un Barça con profundidad de banquillo y con jugadores que pueden ganar solos.
Hemos visto a un Breogán que ha hecho bien los deberes, controlando las pérdidas, el ritmo de juego, buscando opciones y con buenos ajustes defensivos.
Inicio favorable para el equipo local, que se imponen en un primer cuarto con un acierto extraordinario en tiros de 3. Buenos minutos de Brankovic que hace que los Blaugranas no se despeguen del marcador.
Una excelente respuesta de los jugadores de Luis Casimiro en el segundo período con una defensa de libro y sabiendo aprovechar los errores locales, consigue frenar al rival. Buenos minutos de Mavra y Alonso en este cuarto, este último con dos triples al que se sumó el primero de Rusell en Liga Endesa, para retirarse al vestuario solo tres abajo.
Parece que el Barcelona quiere romper el partido a la entrada del descanso, saliendo con un quinteto ofensivo, pero aún no sería el momento. Con Rusell atascado, esta vez es Cook el que aparece para seguir manteniéndose en partido.
Cuarto decisivo, se acabó la gasolina, y aparecieron en el Palau transiciones rápidas, jugadores que no habían aparecido hasta el tramo final, individualidades con acierto, faltas por frustración… todo esto es un lastre para los de Casimiro, que hace que se apaguen poco a poco para acabar con la mayor diferencia en el marcador, y sumando la tercera derrota.
Parece que vamos viendo a un Río Breogán más sólido, con un juego más claro y sabiendo ejecutar lo trabajado durante la semana.
¡Sigamos disfrutando de este deporte!