Hay películas que con solo ver el primer minuto ya sabes que todo va a funcionar bien. Y una de esas es la maravillosa «Los destellos», un paso más en la carrera de Pilar Palomero, una directora (una más del cine español) que tiene un mirada no solo propia, si no que algo importante que contarnos: la vida cotidiana como un hecho natural.
Este cine de miradas, de pasado y susurros, es el de «Los destellos». La directora nos invita a pasar unos días con una familia que ha tenido conflictos (no se explicitan), pero que afronta el final de uno de sus miembros con honestidad, sin gritos, ni lloros vacíos y, con una mirada de bondad.
El cine que propone Palomero es adulto, maduro, valiente, hecho con respeto tanto a sus personajes como a los espectadores. Puede llegar a ser incómodo por cómo nos permite entrar en la vida de una familia que debe afrontar la muerte con dignidad. Una escena, como la de la visita de los médicos a la casa de un inmenso Antonio de la Torre es de naturalismo impresionante.
Como se dice en la película, «la presencia de la muerte hace la vida más interesante». Puede parecer una película triste, que los es, pero además es una obra de mirada tierna y de alegría de vivir en tiempos de estrés e impersonalidad. Aunque al final llega la irremediable muerte, con acciones como el personaje que interpreta de forma increíble Patricia López Arnáiz, uno se da cuenta de que la vida merece la pena de ser vivida. Aunque solo sea por ver una obra tan llena de verdad y de bondad.
España • 2024 • PIlar Palomero • Patricia López Arnáiz, Antonio de la Torre • Códex