Los baches de la calle Rof Codina desesperan a los vecinos: «Parece el cuento de nunca acabar»

P. A. LUGO / LA VOZ

LUGO

Una de las zanjas que se cubrió tuvo que ser destapada tiempo después por otra fuga de agua
Una de las zanjas que se cubrió tuvo que ser destapada tiempo después por otra fuga de agua LAURA LEIRAS

Las zanjas que se abrieron hace un mes a causa de una fuga registrada se cubrieron con gravilla. El Concello dice que la reparación del agua está lista y que se aplicará una capa de asfalto a toda la calle

24 sep 2024 . Actualizado a las 20:40 h.

Los vecinos de la calle Rof Codina, en Lugo, llevan más de un mes sorteando las tres enormes zanjas que se abrieron a raíz de una fuga registrada y las vallas instaladas para señalizarlas, que complican sus rutinas diarias. Además, durante todo este tiempo los cortes de agua son frecuentes, según cuentan, y se preguntan cuánto tiempo van a estar así, sin agua cuando menos se lo esperan y con las zanjas cubiertas con tierra. «Cuando llueva, se levantará todo de nuevo», denuncian. 

A finales de la pasada semana los operarios cubrieron las zanjas con tierra, quedando las vallas como señal de alerta en dos de ellos. Pero un día después, se quejan los vecinos, tuvieron que volver a abrir uno de los que ya habían tapado por otra fuga de agua. Los baches parecen eternos y, en un tramo donde ya no hay acera, caminar por el lateral sigue siendo tarea imposible. «Es que tengo que ir con el carrito por el medio de la carretera», se queja una vecina que, al igual que el resto de habitantes de esta zona, confiesa estar harta: «Es que parece el cuento de nunca acabar».

Además, en esa calle hay muchas familias jóvenes con hijos pequeños, dos centros de mayores y una guardería. Es una calle con un movimiento constante y abundante tráfico, dado que ahora pasa también el autobús. No solo los vecinos tienen dificultades para caminar, sino también los vehículos, que tienen que esquivar la zona precintada, con unos y otros autorregulándose para pasar. «Si ya antes era difícil circular, con pasos de peatones sin pintar, ahora es un verdadero caos», sostienen. Y es que hace ya dos décadas, cuando se intentó urbanizar la vía, se dejó un tramo sin acera y otro con un tapón urbanístico que complican la movilidad a diario. 

Desde el Concello aseguran que la reparación del agua esta lista, que el servicio funciona y que ya está adjudicada la obra para la renovación del firme y el asfaltado de toda la calle, que se acometerá en las próximas semanas. «Los tapamos con grava porque no tiene sentido hacerlo de forma definitiva, dado que la obra se empezará próximamente», sostienen fuentes del gobierno local.