Un Breogán desdibujado pierde su primera final por la permanencia

LUIS CONDE LUGO / LA VOZ

LUGO

Óscar Cela

Los errores en el lanzamiento y la falta de ideas condenaron al equipo

30 mar 2024 . Actualizado a las 20:55 h.

No pudo ser. El Río Breogán sucumbió en su primera final por la permanencia. Lo hizo ante un Surne Bilbao al que no le hizo falta apretar el acelerador para llevarse la victoria. La puesta en escena de los discípulos de Veljko Mrsic ya no invitaba al optimismo.

Los errores continuos en los lanzamientos de larga distancia, la precipitación de jugadores llamados a marcar las diferencias, la falta de ideas en ataque y las pérdidas de balón penalizaron a un Breogán que tan solo estuvo una vez por delante en el luminoso. Fue en el 4-2.

Es verdad que el equipo reaccionó a los arreones del Surne Bilbao, pero tan solo se acercó a dos puntos en dos ocasiones. Y es que cuándo los visitantes sentían el aliento de los lucenses volvían a estirar la ventaja.

Sin duda, esta derrota es paso atrás del Breogán en su pugna por la permanencia, pero aún quedan cuatro finales. Los lucenses están fuera de los puestos de descenso, aunque dependen de lo que haga este domingo el Covirán ante el Joventut.

El Río Breogán certificó un primer cuarto pésimo. La ansiedad por la situación que tiene el cuadro lucense en la competición pasó factura al equipo de Mrsic, que tuvo unos porcentajes horribles en el lanzamiento de larga distancia. Solo anotó uno de diez intentos. Esta circunstancia penalizó a los lucenses, que vieron como el Surne Bilbao siempre fue con ventaja en el luminoso, salvo en un 4-2.

La precipitación en los lanzamientos —incluso hubo tiros fuera del sistema— y los errores defensivos pasaron factura al Breo, que vio como la escuadra bilbaína se llevó el primer cuarto con siete puntos de ventaja (9-16). Un parcial de 0-10 disparó al Surne Bilbao, al que no pudo parar un tiempo muerto de Mrsic.

Reacción local

La puesta en escena de los jugadores de Mrsic en este segundo cuarto mejoró. Un parcial de 5-0, con un Juan Fernández estelar, permitió al Río Breogán acercarse a tan solo dos puntos de su rival (19-21). La mejoría en los lanzamientos y una mayor intensidad defensiva, unida a la actuación individual de Fernández permitieron al Breo tomar oxígeno y tener opciones de darle la vuelta al marcador.

Pero fue un espejismo, ya que el Surne reaccionó, con un parcial de 1-10, lo que le permitió distanciarse de nuevo en el marcador. La ventaja de los vascos se situó en los ocho puntos, pero una jugada de un 2+1 en el último suspiro dejó el luminoso al descanso en un 32-37, quedando totalmente abierto el partido. En estos dos primeros cuartos se impusieron las defensas a los ataques, y en el apartado individual hay que resaltar la actuación de un inspirado Juan Fernández y de un buen Polite, sobre todo en defensa.

Tras el paso por los vestuarios, el Río Breogán acortó diferencias en el marcador, pero los visitantes volvieron a estirar el marcador hasta colocarse con diez puntos de ventaja, la máxima del encuentro. Los lucenses seguían sin encontrar la fórmula que los hiciera reaccionar en el partido. Pero dos triples consecutivos de Momirov y McLemore pusieron el marcador en un 47-53. Volvían las esperanzas, pero se desvanecieron en seguida. Momirov falló un triple en el suspiro final de este tercer cuarto, que concluyó con un 48-56.

Querer y no poder

Este resultado albergaba esperanzas para un Breogán, al que le siguió pesando la ansiedad y la presión en este último cuarto. Los lucenses veían como no acortaban distancias ante un Surne Bilbao, que se movió en una diferencia de diez puntos. Al final, el marcador fue de 68-80.

En el siguiente enlace se pueden consultar las estadísticas: https://jv.acb.com/es/103687/estadisticas/ficha

Tras esta derrota, al Breo le toca seguir. Cada vez queda menos, y esta jornada dominical determinará su puesto en la tabla.