La distancia

Antón Grande LUGO

LUGO

30 dic 2022 . Actualizado a las 22:30 h.

Dicen que la distancia es el olvido y eso parecen pretender las autoridades sanitarias cuando anuncian que pretenden ampliar las consultas médicas por teléfono, o por video conferencia como si aquí en Galicia, con un alto índice de población mayor, anciana o en edad de jubilación, para no faltar a nadie, es conocido que esas gentes controlan perfectamente las altas tecnologías y que para ellos, responder a estas consultas, aunque se esté en estado grave, será coser y cantar.

Con la ingenuidad que me caracteriza, pensé que esto de las consultas a distancia, sin médico por el medio, serían cosa de los meses de reclusión pandémica, incluso de meses posteriores hasta que se normalizase, o casi, la situación y volviésemos todos a la cotidianidad.

Pues no señor, las administraciones y muchas empresas se han mantenido en el machito de solicitar vez para ser atendido, aunque simplemente fuese para entregar un documento en el registro. Solo era el primer paso paras ese distanciamiento entre la administración y los administrados, que seguimos sufriendo sin que se hiciese mucho caso a las protestas.

Ahora Sanidad anuncia que para el año que iniciamos, aumentarán las consultas a distancia: da igual que te esté dando un cólico nefrítico que un potente catarro que te deja sin respiración. Llamarás, te atenderán, y luego vendrán todas las preguntas sobre tu estado de salud, qué te duele, que medicación tomas, etc. Supongo que para auscultarte te mandarán quitar la camisa y que respires profundo y espires. En último caso, te darán cita personalizada, si la mereces, o te mandarán una ambulancia a ver qué pueden hacer contigo.

Que conste que los médicos serán, junto con las pacientes, los grandes perjudicados, que verán mermadas todas las enseñanzas en los años de facultad o en los posteriores, cuando la sanidad funcionaba con lógica.

Así que ya lo saben. La distancia será la nueva fórmula de consulta en la sanidad pública. Diferente será si acuden a la privada que, en definitiva, es lo que se pretende. Y lo intentan por todos los medios.