uando desapareció José Luis, para mí parece que fue ayer, solo contaba con 30 años.
Era una persona muy querida por quien lo conocía personalmente. Yo lo apreciaba mucho y su recuerdo está muy presente. Su obra era y es muy madura, teniendo en cuenta su edad, con un estilo muy propio y difícil de obtener a esos años. Algunos lo consiguen en la madurez, y otros nunca lo obtendrán.
José Luis rayaba la genialidad a su edad; era muy maduro, pero a la vez, alegre, dinámico, creativo y feliz.
Este último lunes, 18 de junio, pasaba por la Rúa Nova, cuando eché un vistazo a los escaparates de la Galería Nova Rúa y vi parte de la obra de mi amigo expuesta. Y me agradó ese homenaje que se está haciendo a José Luis y a otros autores lucenses que se fueron. Por ello, quiero dar las gracias a la organización.
Su creatividad, diría que fue libertaria y vitalista, llena de fuerza y color, desinhibida de postulados miméticos de divergentes ideas. La composición o el color crean envidiables formas. Con un talento en estado puro, a José Luis no le dio tiempo a dar lo mejor de sí mismo.
Te compararía a un Henri Matisse, si tuvieras la posibilidad de vivir en su tiempo y dar lo mejor de ti. Serías uno de los más grandes como Matisse, uno de los autores de la historia contemporánea. Y si hago esta comparación es para transmitir las múltiples lecturas de tu obra que serán siempre motivo de controversia.
Salve José Luis Mayor.