Ya había comenzado mal la semana para el Río Breogán. La amenaza de algún positivo por covid-19, después confirmada por el club, rompía la rutina y la normalidad del trabajo, produciendo una importante baja: la de Trae Bell-Haynes. Una vez en Manresa todo fue peor. Más bajas. Ahora Larsen, y más tiempo en centros de salud que en la cancha o en el hotel descansando tranquilamente. Después, el partido ante un exuberante Manresa, pleno de juventud y que no te da nunca respiro. Si Bell-Haynes es importante jugando, su ausencia aumenta su importancia. En el primer cuarto, la labor de dirección corría a cargo de Mahalbasic. ¡Qué delicia verle manejar los tiempos! Jugar en el poste bajo o asistir a sus compañeros. Después se diluyó para reaparecer en el tramo final y poner todos su peso en favor de un equipo que se negó a recibir una paliza.
Pedro Martínez tenía claro que a Musa ni agua. Lo mismo que a Kalinoski. Musa tuvo una noche amarga y volvió a querer resolver por su cuenta todos los problemas sin conseguirlo hasta llegar a la frustración. Kalinoski estuvo muchos minutos oscurecido en ataque, pero en defensa, como siempre, hizo un trabajo ímprobo. Una vez más fue el auténtico revulsivo cuando la antorcha de la rebelión se encendió por el orgullo de un equipo que no quería ser comparsa.
En el peor momento cuando estaban acribillando al Breo desde fuera y desde dentro sin contar los 29 tiros desde la personal, Paco Olmos colocó al equipo en zona. Una zona con ajustes que no surtió efecto, y los catalanes atacaron con facilidad.
Todo iba para debacle, pero, y eso es admirable, cuando todo estaba en contra, casi treinta puntos abajo, el público y los jugadores del Nou Congost en modo exhibición, con Sergi al timón todo cambió. Entraron triples de Kalinoski, reapareció el mejor Mahalbasic, y el Breo volvió a ser el habitual: ordenado y sin dejarse avasallar.
Perder nunca es una buena noticia, pero hacerlo con la dignidad que lo hizo el Breo, reduciendo la desventaja de casi 30 puntos y sin mal gesto, justifica la ilusión por lograr un año histórico.