Bienvenidos al sachismo

Miguel García DESDE LA GRADA

LUGO

Carlos Castro

«El sacho ya es un emblema y se convirtió en la herramienta aglutinadora de una afición y de un equipo »

27 sep 2021 . Actualizado a las 15:34 h.

Rubén Albés nos está acostumbrando a dar sus ruedas de prensa previas al partido con megáfono. Si no utiliza este artefacto lo parece por la vehemencia con la que hace cada una de sus intervenciones. Traslada tanta carga emotiva en estos encuentros con la prensa que me estoy imaginando la charla a los futbolistas antes de saltar al verde. Emoción a raudales, torbellino de entusiasmo y adrenalina en vena. El espectador, consumidor de este producto es a quien va dirigido este alegato. Busca Albés incondicionales a su causa, en definitiva, a la causa de todos. En verdad interés pone. De resultas de todo esto, la sensación es que se hace incómodo para los rivales jugar en el Anxo Carro que realmente es el fin del apasionamiento con el que encara sus discursos. Lo que hace el equipo lo hace con tanta fe y determinación que, aunque el final no sea el deseado, el público lo premia y agradece. Ese aliado que solicita Albés, aparece siempre solícito y obediente.

Lo que cada vez se hace más significativo es que el equipo se encuentra más cómodo en el cuerpo a cuerpo, en la trinchera y no tanto desde el virtuosismo técnico. El gol vino desde esa convicción, el sacho ya es un emblema y se convirtió en la herramienta aglutinadora de una afición y de un equipo. El empate inmediato puso de manifiesto lo que va a ser esto hasta el final, levantarse, caer y volver a levantarse. Conviene prepararse para estos balanceos y no pensar que lo que se encaja obedece al error grosero y lo que se consigue al acierto propio. Acabó la primera parte más cómodo que su rival, explotando las bandas simultáneamente y divirtiendo a un público entregado.

Una segunda parte en el apartado ofensivo con transiciones rojiblancas veloces con un número más que suficiente de jugadores para el remate. En el aspecto defensivo, repliegue local procurando pocos espacios a los maños. La sensación es que era mejor que tuviera el Zaragoza el balón para a partir del robo, contragolpear con descaro. Este apartado el equipo lo hace muy bien. Se compitió hasta el final, como nos tiene acostumbrados y se hizo largo porque las fuerzas fueron a menos. Un punto y un partido más para seguir en la mejora. Aguardemos que con el sacho nos llegue.