Aguinaldos

Antón Grande

LUGO

26 dic 2020 . Actualizado a las 11:00 h.

o no sé si los aguinaldos que se daban durante estos días navideños a profesionales con los que manteníamos contactos eran un símbolo más de pobreza que se trataba de compensar en estas fechas, o simplemente se trataba de una tradición que se repetía a lo largos de los años pero que, como otras muchas, ha desaparecido.

En otros lugares es costumbre que un grupo de personas, especialmente jóvenes, canten delante de las casas solicitando el aguinaldo que, en algunos casos y países, se traduce en caramelos y dulces para los más jóvenes o en una copa de vino con algo para picar para los mayores.

Aquí en Lugo en esto del aguinaldo siempre fuimos más pragmáticos por ello, no era preciso entonar ninguna estrofa rimada para que el aguinaldo se convirtiese en una realidad, ya fuese con objetos o pecuniario.

Tengo grabada en mi memoria de niño aquella imagen del policía municipal Bargueiras en la plaza de San Fernando, con su capa blanca impermeable y su casco haciendo juego, aquellos cascos que recordaban a los uniformes de las guerras coloniales de ingleses y alemanes, subido en un pedestal desde el que dirigía el tráfico de una manera tan espectacular que hacía que muchos lucenses se parasen para ver sus movimientos. Y a sus pies paquetes, botellas de vino o de cava o incluso una caja de puros que los automovilistas, al pasar en sus vehículos, iban dejando como aguinaldo al tiempo que le felicitaban las Pascuas.

No era el único gremio en Lugo que recibía estos obsequios. Era habitual encontrarse en el buzón, los que lo tenían en su vivienda, o bien bajo la puerta de los pisos unas tarjetas en las que el cartero, el barrendero o repartidores habituales felicitaban las fiestas. Era esta una manera elegante de solicitar el aguinaldo al que los lucenses respondían dándoles unos dineros cuando los encontraban en la calle haciendo su trabajo. Para muchos de ellos era una pequeña paga extra que en muchos casos podía convertirse en varios miles de pesetas.

Son recuerdos, ya digo, que daban una nota de solidaridad a la Navidad.