Los usuarios de la oficina de la Jefatura de Tráfico de Lugo se quejan de las dificultades que encuentran para ser atendidos y a ello yo añadiría el tiempo que tardan en solucionar los trámites. Si un ciudadano quiere llevar a cabo cualquier diligencia, se encuentra que solo puede optar a dos soluciones: una, acceder a la página wew.dgt.es o bien llamando al 060, aunque realmente se queda en una sola porque el susodicho teléfono, en la mayoría de los casos, remite a la citada página. En Tráfico, como en otros estamentos oficiales, no tienen en cuenta que las nuevas tecnologías no están al alcance de todo el mundo, en especial de las personas mayores, sobre todo en esta tierra en donde el porcentaje de estos ciudadanos representa un elevado número de la población que, en muchos casos, no saben manejarse en las nuevas tecnologías, todo ello sin olvidar que no todos disponen de internet, ya sea por razones económicas o porque consideran que su manejo les resultaría muy dificultoso. De ello doy fe pues conozco a varias personas, de diferentes edades pero en especial tirando a mayores, que ni saben ni les interesa el manejo informático. A ello hay que añadir el tiempo que tardan en estas oficinas en resolver las gestiones. Yo llevo un mes esperando respuesta de Tráfico a la transferencia de un vehículo. Vista la inutilidad de esta gente -ya sé, la pandemia es la causa de todos los males- he decidido llevar el papeleo a una gestoría donde, para darme ánimos, me han dicho que tranquilo, que la cosa aun puede tardar otro mes o mes y medio más. ¡Pues vaya! Ya lo saben, a estudiar informática si quieren que Tráfico les atienda.