Dudas en el Breogán a las puertas de la liga

La Voz

LUGO

ALBERTO LÓPEZ

El análisis de Ricardo Hevia

17 sep 2019 . Actualizado a las 18:39 h.

Llegando al final de la pretemporada, y a falta del instrascendente choque en Marín de la Copa Galicia, la liga aguarda a la vuelta de la esquina y el Leche Río Breogán comienza a tener cara y ojos y a dar pistas al margen de los resultados, carentes de importancia en esta fase de preparación. Habrá que poner el punto de mira en la plantilla, en su composición. El último ascenso del Breo a la ACB se consiguió con un equipo tremendamente superior, sobraron partidos para materializarlo. En esta ocasión, la pelea va a ser mucho más dura. Mallorca y Delteco GBC van a ser muy duros de roer y a su lado hay franquicias como Palencia y Melilla que, sin ser favoritos, no serán fáciles de superar, y el domingo pasado, en un choque que tuvo de todo menos de amistoso, el Club Ourense Baloncesto nos dio el primer aviso. Mo Soulade es claramente un escolta que, si no anota, en dirección de juego anda más bien escaso. Alvarado nos pasó por encima, dominó el partido como quiso y debería de llevar al rincón de pensar a quien se ocupa de estas cosas. Cierto es que faltaba Roope Ahonen, excelente jugador, pero también es claramente un escolta, posición, por lo tanto, superpoblada. Y pienso que falta ese tirador asesino, tan necesario en este baloncesto de triples. Dago Peña, por favor, ¡un poco más de ardor defensivo! Está claro que tiene que ser importante, jugando de tres o de cuatro, pero tiene físico, puntos y si se decide a pegarse dentro también tiene rebote. Sergio Quintela, fuera de toda duda. Por ardor y compromiso, y por su capacidad de trabajo a la hora de defender. Su último cuarto ante el Ourense fue para enmarcar. Amargó a Alvarado, le robó balones y lideró una reacción que al final no se consumó. Y dentro, también dudas. Entre De Thaey, Nurger, Olah y Fall, muchos centímetros y muchas dudas. Entre los cuatro capturaron 13 rebotes y exhibieron muy poca dureza. Lo de verdad empieza en poco más de una semana. Partidos se van a ganar un montón, sin duda, pero al final, como siempre que se juega por ascender, son unos pocos solamente los que deciden. Algún favorito puede fallar y seguro que siempre habrá alguna sorpresa porque siempre sucede. El Breogán aún tiene las balas de los extracomunitarios. Ojalá no sea necesario efectuar cambios y esta plantilla llegue hasta el final, pero termino como empecé, hay alguna posición bajo sospecha.