1984: Cuando Fraga fue profeta en su tierra

El político pronunció el pregón de las fiestas de San Ramón y mezcló recuerdos de sus raíces vilalbesas con deseos de un buen futuro

Fraga, colocando una de las bandas de reinas y de damas en el San Ramón del 2002
Fraga, colocando una de las bandas de reinas y de damas en el San Ramón del 2002

VILALBA / LA VOZ

Con las sucesivas siglas impulsadas desde 1979, a Manuel Fraga (1922-2012) nunca le faltó el apoyo de los vilalbeses aunque él no se presentase a las elecciones. Pero hay además otra vinculación, la del fundador del Partido Popular con su villa natal, que se mostraba con claridad en un determinado momento del año: llegadas las vísperas del San Ramón, abandonaba la playa de Perbes, su lugar de veraneo, para acercarse al interior chairego y participar en los actos festivos.

Hubo incluso un San Ramón, de cuya celebración ahora se cumplen 35 años, en el que Manuel Fraga fue en cierto modo profeta en su tierra dentro de las fiestas. Si la profecía tiene una parte de predicción, el que entonces era jefe de la oposición en el Congreso al primer gobierno del PSOE tras la muerte de Franco hizo una combinación de recuerdos y buenos deseos, dibujando una Vilalba «capaz de mejorar».

El pregón tuvo lugar en el instituto de la localidad, y fue, según recogía la información de este periódico del 31 de agosto de 1984, una evocación del municipio vilalbés y de la comarca chairega sin olvidar apuntes dirigidos al porvenir. «Mis múltiples viajes jamás me han sacado de mis casillas», dijo en su intervención.

Su texto combinó los recuerdos y las tradiciones -citó, por ejemplo, la riqueza de los cruceiros, tan presentes en Vilalba y en otros concellos de la Terra Chá- con pinceladas propias de quien sugiere vías de futuro: así, advirtió de que Vilalba no debería convertirse en una villa de servicios y sí, por el contrario, aspirar a «la ordenación rural y la creación de granjas». También pidió a San Ramón y a Santa María, a quienes se dedican las fiestas, «paz, desarrollo, entendimiento y solidaridad». Por otro lado, la condición de pregonero no apartó a Manuel Fraga de rasgos que eran muy habituales en él cuando se desplazaba a Vilalba: visitó a su tía Amadora, hermana de su padre, y jugó al dominó, después de comer, en el Centro Cultural e Recreativo.

En el San Ramón de 13 años después (1997) se inauguró el Auditorio Municipal, que cada 30 de agosto suele acoger la entrega de premios del Certame Literario y el pregón. No obstante, con otro escenario, en 1984 ya se seguía un esquema muy similar en esa jornada: el periodista Xulio Xiz actuó como presentador, una faceta en la se ha mantenido luego; actuó además la Coral Polifónica Vilalbesa, y la reina de las fiestas recibió del alcalde, José María García Leira, la banda acreditativa y del pregonero un ramo de flores.

Por su parte, la comisión de fiestas se había esforzado en preparar un programa variado. Según se recogía en La Voz de Galicia del 31 de agosto en una información de Vicente Currás, mostraba su convicción de haber diseñado una oferta variada, en la que tenía notable protagonismo el deporte, con torneos de fútbol sala, de baloncesto y de tenis, El presupuesto de los festejos ascendía entonces a cuatro millones de pesetas (24.000 euros), y la comisión subrayaba que la mayoría de los comerciantes habían colaborado bien.

La comisión agradeció la colaboración económica de los comerciantes

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