Cuando los únicos surtidores de Lugo estaban al pie de la Muralla

xosé carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

ALBERTO LÓPEZ

«Os rapaces sabiamos de quen eran os coches polo seu ruído», recuerda el historiador Adolfo de Abel Vilela

19 mar 2019 . Actualizado a las 16:22 h.

Los únicos surtidores que inicialmente tuvo la ciudad lucense estaban situados en el entorno de la Muralla. La ronda constituyó durante muchos años, hasta que se hizo la variante del Miño, el itinerario de la N-VI. Muchos lucenses que ahora andan rondando los sesenta años recuerdan perfectamente los que había en la puerta de San Fernando y que desaparecieron del lugar antes del derribo de las casas que estaban adosadas al monumento.

El historiador Adolfo de Abel Vilela conserva en su memoria las imágenes de algunos de los coches que circulaban por la ciudad. «A rapazada subiamos ao adarve para ver pasar os coches pola ronda. Xa polo ruxir sabiamos de quen era cada un», apunta este profesor lucense, autor de numerosas publicaciones. De Abel advierte de que nadie piense que realmente el monumento estaba rodeado de depósitos de combustible porque «non había realmente tantos coches».

Un empresario del sector, que ahora anda por los 75 años, recuerda el surtidor que había en la Porta da Estación, donde paraban los coches de línea que iban a diversos lugares. Asegura que era del padre de Branca Rodríguez Pazos, que fue concejala del BNG en el consistorio lugués durante cuatro corporaciones y que hoy continúa siendo una destacada activista cultural.