En las próximas tres semanas, el Duran Maquinaria Ensino se jugará muchas de sus posibilidades de poder mantener la categoría y seguir una temporada más codeándose con los mejores equipos del baloncesto femenino nacional. Cinco partidos, tres en casa y dos fuera, clarificarán para bien o para mal el futuro deportivo del club lucense.
Este reto comienza con la visita al Casablanca, un equipo que solo cuenta con una victoria más que las lucenses y, aunque el encuentro se dispute en la capital aragonesa, las jugadoras de Juan Nécega deberán poner toda la carne en el asador, ya que no pueden permitirse el lujo de especular con el resultado. Seis días después visitará el Pazo Universitario el Sant Adriá, que actualmente está por detrás de las lucenses en la clasificación y es uno de los rivales directos en la lucha por evitar el descenso. No vale ningún otro resultado que no sea una victoria. Le sigue un viaje a tierras valencianas para enfrentarse al Valencia, equipo compañero en el ascenso de las lucenses pero que en estos momentos está peleando por su clasificación para la Copa de la Reina, un objetivo que por la trayectoria que llevan no parece muy complicado. Apenas 48 horas después de este encuentro, el Ensino recibe la visita del Al-Qázeres en un Pazo cuyo apoyo será vital tanto en este encuentro (último partido del año y que cierra la primera vuelta) como el que se disputará el 5 de enero con la visita del potente Cadi La Seu.
El Ensino tiene poco margen de error y estas semanas pondrán a prueba la fortaleza física y mental de una plantilla que aún no ha conseguido demostrar su talento y calidad. Le ha llegado el momento de dar un golpe en la mesa y dejar claro que su permanencia no está en peligro.