Conformidad penal, una opción procesal que suscita debate en la sociedad

Enrique Gómez Souto
enrique g. souto LUGO / LA VOZ

LUGO

CEDIDA

En tres años hubo en la provincia de Lugo un total de 1.460 acuerdos

05 nov 2017 . Actualizado a las 21:18 h.

Es una opción procesal que evita una mayor saturación de los juzgados, tiene beneficios para los acusados en relación con la petición de condenas por parte de la fiscalía y ayuda a la resocialización de los condenados. En sí misma, la conformidad de penas no despierta mayores recelos en el conjunto de la sociedad lucense, pero hay momentos en los que el debate llega a la calle. Las recientes conformidades en uno de los casos más mediáticos de los investigados en Lugo (Campeón) han puesto esta posibilidad procesal en las conversaciones de numerosos lucenses. En Lugo, en los años 2014, 2015 y 2016 hubo 1.460 acuerdos de conformidad de penas.

De acuerdo con los datos facilitados por la Fiscalía, en casos de los juzgados de lo penal hubo el siguiente número de acuerdos en los últimos años: 2014, 534; 2015, 418; 2016, 459. En asuntos correspondientes a la Audiencia, en 2014, 17; 2015, 21; 2016, 11.

El caso es que en los juzgados de los penal lucenses es raro el día en que no se producen una o varias conformidades. De este modo, se alivia la presión sobre jueces y fiscales, saturados de trabajo. Y, no menos importante, se asegura la reparación del daño a la víctima y con frecuencia se evita el ingreso en prisión mediante la suspensión de la pena privativa de libertad durante un cierto tiempo siempre que el interesado no delinca.

En los pequeños casos, la conformidad apenas es más que un breve titular en los periódicos; su trascendencia social es escasa. Pero en los más mediáticos, la percepción social suele tener cierto punto de suspicacia, aunque no haya motivo alguno para ella.

Opiniones variadas

Aunque entre los operadores en el mundo de la justicia no se encuentran, en general, motivos de crítica a esta opción, hay algunas voces que apuntan inconvenientes. Hay quien indica que muchos acusados se conforman por el miedo a que de no hacerlo pueda recaer sobre ellos una acusación más grave. También hay quien apunta algunas otras deficiencias de carácter más técnico.