La ventaja de practicar «naturalmente», al aire libre

La Voz

LUGO

Para Álex Crespo, impartir un curso como este en la charca de Alligal tiene una clara ventaja. Se trabaja, dice, «naturalmente», al estar al aire libre, algo a lo que no pueden aspirar los que asisten a cursos en piscinas cubiertas. Además, agrega, la temperatura del agua de la charca ya supone casi una climatización gratuita: «Puede utilizarse tanto en verano como en invierno», afirma.

Por otro lado, la celebración del curso es más viable ahora que cuando la primavera esté casi acabada. Entonces, como suele ocurrir, la charca empezará a registrar una notable animación, con gente de diversos municipios de la Terra Chá y de otras comarcas que busca las propiedades tradicionamente atribuidas a esta aguas o simplemente unas horas de relax.