La comisión del Garañón podría quedar aplazada debido a una boda

La Voz

LUGO

Cuando ayer en el pleno Castiñeira imponía su criterio con la comisión del Garañón, la alcaldesa exhibió también sus armas. El portavoz del PP logró marcar la hoja de ruta para ese polémico órgano que ha de decidir sobre las controvertidas torres. Mandó, y así se aprobó, que ese grupo, en el que hay representación del gobierno y de la oposición, se reúna el lunes a las 10,30.

Lara Méndez, dejó hablar y hablar sobre el asunto y, al final, con talante serio y lo que parecía algo de cabreo les vino a decir a todos que perdía votaciones, pero que quien tiene la capacidad de convocar a la comisión es ella. Vamos, no lo dijo así, pero se entendía que organizará la reunión cuando le venga bien. Y el lunes parece que no será el día porque les advirtió que, a las diez de la mañana, tiene un casamiento. Y parece que primero será la boda.

«Vostede pode propoñer o que queira, pero a responsabilidade do goberno vámola a exercer», advirtió la regidora a su contrincante político. Y mientras esto decía, alguno de los ediles de la oposición planteaba por lo bajo una propuesta: «que la boda sea en el Garañón y después nos reunimos».

Portomeñe, de ACE, dijo que él no tendría inconveniente en hacer la reunión un domingo si hiciera falta. Recordó que también el convenio de ese polémico solar se hizo un sábado de fin de año.

Después de tanta polémica por ver quien presidía la comisión, resulta que los grupos cedieron. Al PP ya no le importa que se quede Lara con ella con tal de que agilice acuerdos, pero la alcaldesa recordó que poco se podía hacer porque las últimas sentencias aún no son firmes.