Los alumnos de Aeromecánica de CIFP As Mercedes ya pueden desmontarlo
22 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El motor de un avión C-212, cuyo fuselaje utilizan como museo del avión en la plazoleta de entrada de las instalaciones del INTA en Madrid, forma parte desde ayer del material para prácticas del CIFP As Mercedes. El subdirector de Experimentación del INTA, Bartolomé Marqués, hizo entrega oficial de la primera pieza que podrán desmontar los alumnos del ciclo de Aeromecánica, que empezó a funcionar en este año. El Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial y la empresa Aerolugo firmaron un convenio con el centro de FP para que los alumnos puedan realizar las prácticas en sus instalaciones, que lleva aparejado material.
El motor está en uso -Marqués explicó a los alumnos que los aviones y los motores no envejecen- pero repararlo para volver a volar supondría un desembolso de 250.000 euros, con lo que ha pasado a la reserva.
Este tipo de motores, según dijo, necesitan una revisión a fondo, «(overhaul en el argot aeronáutico) cada 2.500 horas de vuelo. Los alumnos de Aeronáutica tendrán la oportunidad de desmontar todas las piezas y volverlas a montar, bajo la supervisión de sus profesores. «Podéis aprender muchísimo -comentó Marqués en el acto, en el que pronunció una improvisada conferencia- y poco a poco iremos rotando el material para que tengáis más experiencia».
Oportunidades
Marqués recordó que en el overhaul de un avión la parte más dura le corresponde a los mecánicos, que son los que tienen que desmontar y quitar los tornillos. «Es complicado -añadió- pero muy importante».
El subdirector del INTA le habló a los alumnos de Rancaño, una leyenda dentro de los mecánicos de aviones, que se acaba de jubilar. «Diagnostica los fallos -dijo- simplemente con el sonido del motor y es capaz de improvisar una reparación en plena selva amazónica»
El directivo del INTA recordó el compromiso del instituto de contribuir a la formación de los técnicos superiores en aeromecánica. «Es material caro -añadió- pero necesario para que los alumnos puedan formarse».
El motor del C-212 estuvo antes en el instituto de FP de Barajas (Madrid), que es el centro más próximo en el que se imparte esta especialidad.
Vidas en sus manos
«De vosotros va a depender la vida de la gente, como los médicos», les comentó el subdirector general del INTA a los alumnos concentrados en el vestíbulo del centro. Marqués compartió con ellos vivencias personales. «El que firma el primer vuelo de un avión suele pasar la noche sin dormir. A mí me ha pasado muchas veces», comentó en relación a la responsabilidad que supone. El cargo del INTA recordó a los estudiantes la necesidad de formarse, pero también de actualizar conocimientos a lo largo de su vida profesional. «Nunca se deja de estudiar -les dijo- hay que reciclarse continuamente».
Los alumnos estuvieron muy atentos a las explicaciones, conscientes de las posibilidades de encontrar un empleo cuando terminen sus estudios. El INTA concluirá las instalaciones del CIAR en el año 2019, cuando acabará sus estudios la primera promoción de Aeromecánica.
El INTA, según Bartolomé Marqués, esta en la fase de equipamiento del CIAR, un proceso muy largo. El siguiente paso será la licitación de la tecnología que llevará el centro de Rozas. También está previsto que convoquen dos plazas. Una vez que esté funcionando a pleno rendimiento necesitarán más personal, técnicos superiores, según el subdirector.