Faltan columpios en el centro de la ciudad

Luis Latorre OPINIÓN

LUGO

Los padres se quejan de la aglomeración que se produce a diario en Campo Castelo.
Los padres se quejan de la aglomeración que se produce a diario en Campo Castelo. óscar cela

Recogía La Voz de Galicia en la edición de Lugo de ayer un interesante análisis de las zonas de juego infantiles en nuestra ciudad, su estado de abandono y los problemas derivados del botellón y sus consecuencias en forma de cristales rotos y deterioro de las instalaciones.

Un reportaje oportuno ahora que nos acercamos al 40 de mayo y los niños pueden dejar las consolas y respirar aire libre.

En la zona amurallada se produce un fenómeno de concentración en el único parque infantil conocido, el de Campo Castelo, ya que el jardín secreto de la ronda peatonal tras la calle Nóreas es poco popular por estar escondido y ser centro de actividad de diversas pandillas formadas por adolescentes, creciditos para el entorno pero que son sus principales usuarios.

¿Por qué en la práctica solo hay unas instalaciones infantiles en el centro mientras en las zonas sin construir de Garabolos o de San Fiz se pudren al sol varias estructuras que nunca son utilizadas? ¿Tan difícil sería poner unos columpios en la Praza da Soedade o en la de San Marcos para que los papás puedan tomar un café con los amigos mientras los niños juegan bajo su mirada? Campo Castelo ha demostrado que es el esquema perfecto. No creo que sea una cuestión económica, porque sería tan sencillo como trasladar alguna de las instalaciones perdidas en medio de los campos al centro o a otros barrios de la ciudad donde se les daría algún uso. Hasta seguro que alguna empresa se animaba a colaborar económicamente en la instalación. Tampoco se puede alegar desconocimiento porque asociaciones como Lugo Monumental trasladaron este tema al Ayuntamiento hace ya tiempo.

Quizás sea que hay que llenar los centros comerciales.