Entra por segunda vez un coche en el comercio textil de Quiroga Ballesteros

Xosé Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

El establecimiento, que quedó sin puerta, tuvo que contratar seguridad privada

20 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La puerta de Almacenes Galán parece que tiene un imán que atrae a los coches. Por segunda vez, un vehículo se coló en el interior de la tienda textil y ocasionó cuantiosos destrozos. No hubo heridos porque, cuando se produjo el accidente, el comercio estaba cerrado al público. La conductora del turismo que se llevó por delante la verja metálica y la puerta tampoco sufrió lesiones de importancia, aunque su vehículo acabó con daños bastante considerables, al igual que el comercio que tuvo que cerrar al público y, al quedar sin puerta, contratar a un vigilante de seguridad.

El hecho de que el negocio esté ubicado en una esquina muy transitada de coches (Quiroga Ballesteros con Bolaño Rivadeneira, facilita este tipo de accidentes. Ayer por la mañana una conductora entró directamente en el establecimiento con su coche. Se llevó por delante la verja metálica, la puerta de cristal y acabó empotrándose en una columna que hay en el medio del local. El coche dañó el pilar y el mueble expositor de prendas que estaba próximo a la misma.

Los daños son cuantiosos. Los responsables del establecimiento, que tiene tienda también en Oviedo, estaban a la espera del informe de un perito, que aguardaban en la tarde de ayer, para conocer una aproximación de lo que les costará la reparación y de saber cuándo volverán a estar operativos al público. Calculaban poder funcionar con cierta normalidad en la jornada de hoy. Las aseguradoras de los vehículos parece que tendrán que hacerse cargo de los daños. En el accidente también se vio involucrado un pequeño camión dedicado al transporte de productos alimenticios.

El suceso ocurrió pasadas las ocho de la mañana. Por fortuna, a esa hora apenas había tránsito de peatones.

A mediados de agosto del año 2008 otro turismo se metió dentro del comercio. Un joven conductor, posiblemente debido a un despiste, se fue directo a la valla, la destrozó y entró. No hubo desgracias personales porque también en esta ocasión, el establecimiento estaba cerrado al público. Era un domingo por la tarde. El negocio no pudo funcionar al día siguiente.