La diseñadora Sara Lage, que ganó el primer premio de la Mostra de Encaixe de Camariñas, quiere volver a abrir su taller
30 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La diseñadora Sara Lage ha vuelto a las pasarelas. Lo ha hecho con la intención de disponer de colecciones para generar una imagen y una nueva cartera de clientes. Retorna después de varios años con una actividad limitada, como consecuencia de la crisis, que la obligó a cerrar la tienda de la calle Armañá, que regentaba con su socia. Regresa ganando el primer premio del certamen de la Mostra de Encaixe de Camariñas con su colección de novias Manacles, que deslumbró al jurado. Entre sus miembros estaba Modesto Lomba. El trabajo que elaboran las palilleiras tendrá también especial importancia en esta nueva etapa, como complemento de los vestidos.
La joven lucense pretende ponerse a trabajar de nuevo, pero esta vez como modista, especializada en trajes de novia y de ceremonia y recuperar el concepto de trabajo minucioso que va ligado a esta profesión desde su origen. Su intención es controlar todo el proceso de elaboración de los trajes, desde el principio hasta el final. Diseñará los modelos, hará los patrones, cortará, coserá y probará. «Quiero ir despacio -asegura Lage- no tengo prisa. De momento seguiré con mi trabajo como dependienta, en el que estoy cómoda». «Me apetece volver a lo mío, que es lo que realmente me gusta, pero esta vez como modista, no solo como diseñadora, un concepto más próximo, y sin prisas».
Su idea, según dijo, es seguir generando colecciones para recuperar el espacio que dejó libre tras el cierre de la tienda y poner en marcha la página web en la que mostrará su trabajo. Calcula que en el plazo de un año puede tener ya su propio taller en marcha. No sabe si alquilará un bajo o si, como las modistas a la antigua usanza, profesión a la que pretende darle un toque de modernidad, destinará el salón de su propia casa para trabajar y para realizar las pruebas a sus clientas.
Sin dejar de trabajar
Durante estos últimos años Sara Lage estuvo trabajando por cuenta ajena y sigue en ello. Pero, en este tiempo no abandonó por completo su faceta de diseñadora. «Estuve haciendo algunas minicolecciones para fotografiar y para sesiones de fotos en estudio, también elaboré el vestuario de algún musical y ropa para alguna actriz. En esos años estuvo fraguando una imagen, con la que pretende reaparecer dentro de un año. Entre sus previsiones a corto plazo figura diseñar otra minicolección para novias.
Mientras no se decide a dar el paso, seguirá presentando sus colecciones en los salones de bodas para dar a conocer sus nuevos trabajos. Este fin de semana acudirá a uno a A Coruña.
Sara Lage, que se define como rata de taller, confiesa que le gusta mucho manejar los detalles en sus colecciones y por eso es una enamorada del resultado de l trabajo de horas de las palilleiras de Camariñas. Asegura que los encajes enriquecen su trabajo.
Sara Lage lleva trabajando ocho años en el mundo de la moda. Ahora, con 30 años afronta una nueva etapa, más madura y asentada, que se hace notar en sus diseños. Pese a ello, no ha perdido el miedo a arriesgar en sus creaciones.
Maru Calderón colaborará
La diseñadora piensa seguir colaborando con su antigua socia, Maru Calderón en esta etapa, que emprenderá en solitario. Con Maru cuenta para la confección de los tocados, que fueron un referente durante la etapa en la que regentaron juntas la tienda de la calle Armañá.