El fondista lucense Manuel Hurtado participará en las próximas pruebas consciente de que clasificarse es casi «una utopía»
20 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Manuel Hurtado se prepara a conciencia para la cita de este domingo en Santa Pola (Alicante). El fondista lucense, que corre para la Sociedad Gimnástica de Pontevedra, participará en el campeonato de España de media maratón con el objetivo de convertirse en el primer atleta lucense que rompa la barrera de los 64 minutos en esta distancia. A falta de un mes para la cita del Maratón de Sevilla, puerta de acceso a los Juegos Olímpicos, la de Santa Pola se presenta como la prueba de fuego para testar su estado de forma.
«Es una utopía pensar que me puedo clasificar para los Juegos, porque aunque la marca de dos horas y 13 minutos no la veo descabellada para mí, después de cinco años en los que apenas he podido entrenar dos meses con continuidad, se me tendrían que juntar todos los astros ya no solo para hacer esa marca, sino para ganar a gente como Jesús España, Carles Castillejo, Alemayehu Bezabeh o Ayad Landassem», dice por citar a algunos de los atletas que ve con las mejores opciones para clasificarse.
Falto de chispa
Su carrera profesional se ha visto interrumpida estos últimos años por molestias de todo tipo, por lo que Hurtado solo piensa en batirse a sí mismo. «Vengo de estar desde el 2011 entrando diez meses seguidos, por primera vez en octubre he tenido unas vacaciones deportivas que no fueran por lesión y por fin vuelvo a llegar a un campeonato en disposición de plasmar en carrera lo que he entrenado sin el lastre de los dolores». Insiste en la idea de encontrarse mejor que nunca desde ese año, al menos, «tan sano», aunque es consciente de que «quizás me falte un poco de chispa y ritmo para el medio maratón y algunos kilómetros más para afrontar con garantías el maratón». Al respecto solo añade que tanto en Santa Pola como en Sevilla «espero hacer buenas carreras».
La prueba del domingo
La prueba del domingo en Alicante es el primer título nacional de la temporada, que se presenta además en pleno año de Olimpiadas. Los que conocen la prueba aseguran que el punto fuerte de la cita en Santa Pola es el recorrido, un trazado rápido y llano que discurre a lo largo de 21 kilómetros junto al mar.
Ayer se cerró el plazo para inscribirse en la prueba que da opción al título de media distancia, aunque a la carrera podrán apuntarse hasta agotar el cupo de participantes todos los que no tengan el objetivo nacional. La organización ha previsto diferentes cajones de salida que distinguirán a los corredores por tiempo: 25 plazas para la élite (entre una hora y la hora y 19 minutos), 650 plazas naranjas (entre la hora y 20 minutos a y 29), 1.400 azules (entre la hora y media y una hora y 39 minutos). El resto de las plazas será para los corredores con marcas de un hora y 40 minutos en adelante.